Los sondeos vaticinaban ayer un nuevo revés electoral del primer ministro británico, Gordon Brown, y su afectado Partido Laborista, en unas elecciones parciales en la circunscripción de Crewe y Nantwich. De confirmarse la derrota, hoy el sustituto de Tony Blair podría escuchar desde sus propias filas nuevas demandas para que dimita cuando aún no ha cumplido un año en el Gobierno.
Los votantes de Crew y Nantwich estaban llamados a las urnas para votar a su nuevo diputado, tras la muerte en abril de la parlamentaria laborista Gwyneth Dunwoody. El laborismo ostenta esta circunscripción del noroeste de Inglaterra desde 1983. Según los sondeos a pie de urna, el Partido Conservador de David Cameron podría obtener una fácil victoria.
Cameron ha hecho una vigorosa defensa de la campaña del candidato tory Edward Timpson, viajando hasta cuatro veces a la circunscripción durante la campaña. Brown, sin embargo, no ha viajado a la zona para apoyar a la candidata laborista, la hija de Dunwoody, Tamsin.
Unas 72.000 personas están registradas para votar y se estima una participación del 60%.
Una derrota demostraría que la recuperación del laborismo está muy lejos de producirse, al menos a corto plazo.