Representantes del Gobierno de Cristina Fernández y los titulares de las principales entidades agropecuarias de Argentina mantenían ayer una reunión marcada por el hermetismo y por la amenaza de los productores rurales de volver a cortar las principales carreteras del país.
El encuentro comenzó con la necesidad de alcanzar algún acuerdo en torno al sistema de retenciones móviles a las exportaciones de soja para evitar una nueva huelga del campo. La reunión llegó después de que el Gobierno reabriera el registro para exportar carne, pero con fuertes trabas. Ayer, los ruralistas volvieron a quejarse de la falta de avances y llegaron a la reunión con pesimismo. La demanda principal es que se revise el sistema de retenciones móviles.
Mientras, los productores aguardan en las carreteras a la espera del resultado de la reunión para, en caso de ser negativo, volver a cortarlas.