La Comisión Europea decidió ayer denunciar a Italia ante el Tribunal de Justicia de la UE por incumplir la directiva europea sobre gestión de residuos con los problemas de recogida de basuras en la región de Campania, cuya capital es Nápoles.
La Comisión envió ayer, además, una primera advertencia a Roma, ya que la región de Lazio tampoco ha adoptado planes de gestión de basuras, pese a que así se lo impuso una sentencia del Tribunal de la Unión en junio del 2007. Si las autoridades italianas no respondiesen de manera satisfactoria, Bruselas podría pedir al tribunal que impusiese sanciones económicas.
En el caso de Campania, Bruselas reconoce que la crisis del 2007 ha sido superada, tras la designación de una autoridad especial y la retirada de los desechos de las calles. Sin embargo, considera que estas medidas no bastan «para afrontar los problemas de Campania a largo plazo y evitar los sucesos inaceptables vistos durante el pasado año». La región adoptó un programa de residuos en diciembre, pero el Ejecutivo comunitario desconfía, porque el anterior, aprobado hace más de diez años, «nunca llegó a aplicarse adecuadamente».
En su opinión, Campania sigue lejos de contar con un sistema global de recogida, tratamiento y vertido de los residuos y sus autoridades ni siquiera han sido capaces de fijar «calendarios claros» para la instalación de las infraestructuras necesarias.
Por ello, la Comisión ha decidido denunciar a Italia por incumplimiento de la directiva que obliga a los Estados a garantizar una recogida de basuras sin riesgos para la salud, disponer de instalaciones para ello y prohibir los vertidos incontrolados. Los problemas de recogida de basuras en Campania, relacionados con la infiltración en esa actividad de la Camorra, obligaron a cerrar escuelas y centros de salud.