Expectación en Cuba ante el anuncio de que suavizará trámites para viajar al exterior

Natasha Vázquez

INTERNACIONAL

20 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En los últimos días, varios medios de prensa extranjeros se han hecho eco de informaciones confidenciales sobre una pronta eliminación de muchas de las trabas que existen en Cuba para viajar. Aunque esta medida aún no ha sido confirmada por las autoridades, la posibilidad despierta expectativas entre los cubanos.

«Sería muy bueno que desapareciera el permiso de salida», comenta Jorge, un arquitecto de 48 años, mientras espera su turno en las oficinas de Inmigración. «Facilitaría mucho las cosas», enfatiza. Y es que la conocida como tarjeta blanca, además de costar 150 pesos (unos 120 euros), que es un precio muy alto para la mayoría, significa semanas y a veces hasta meses de espera y trámites burocráticos.

Esta gestión se agiliza cuando se trata de viajes laborales, que se tramitan a través de instituciones cubanas. «A mí particularmente no me afecta tanto, porque cuando viajo lo hago por el organismo en el que trabajo, pero no dejo de reconocer que sería más sencillo para todos si se eliminan las trabas», confiesa Irene, profesora.

La flexibilización de las medidas para la salida y entrada al país fue uno de los principales reclamos escuchados en el debate social propiciado por Raúl Castro meses antes de que accediera al poder. Hay por tanto grandes expectativas de que esas regulaciones entren en el paquete de prohibiciones obsoletas que el Gobierno está dispuesto a derogar para facilitar la vida a la población.

Pero no todos sienten que esas medidas puedan beneficiarles. Arley, un joven chófer de autobús, cree que poco cambiará para él. «Yo con mi salario no puedo ni soñar con viajar, aunque quiten la tarjeta blanca», dice.

«A mí me gustaría mucho visitar a mi hija, que vive en Miami -dice Lisset, peluquera de 51 años-, pero eso depende no solo del permiso de salidam sino de que Estados Unidos me dé un visado, y eso es muy difícil a mi edad», explica refiriéndose al hecho de que las autoridades norteamericanas no suelen aprobar viajes temporales de menores de 60 años.

«Sería un avance», refiere Astrid, universitaria, «porque aunque no logres viajar sabes que tienes la posibilidad de hacerlo y eso es importante».

Relación fluida con el exterior

La voluntad del Gobierno cubano en este sentido fue ratificada por el canciller Felipe Pérez Roque durante un reciente encuentro con emigrados cubanos en La Habana. Entonces aseguró: «Tenemos un compromiso firme de hacer cada vez más fluida la relación entre los cubanos que residen en el exterior y Cuba, y hacer cada vez más expeditos los trámites y las regulaciones sobre ese tema».

Tras el levantamiento de otras prohibiciones como la contratación de líneas de móviles y la venta de equipos de deuvedés, muchos cubanos (los que pueden) se apresuran a conseguir alguno. En la céntrica tienda de Galerías de Paseo, por ejemplo, se han vendido cientos de deuvedés y otros equipos. Y en las oficinas habilitadas por Etecsa (la empresa telefónica) para la contratación de móviles, las colas suelen ser de más de dos horas. Mientras, la inmensa mayoría espera nuevos cambios que repercutan en el bolsillo.