China aplica una media de 22 ejecuciones al día, según denunció ayer en Londres la organización de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), que instó a los participantes en los Juegos Olímpicos de Pekín a presionar al Gobierno en vistas a una abolición de la pena de muerte.
«Es el primer país en términos de penas capitales. China obtiene la ''medalla de oro'' en ejecuciones. Según estimaciones fiables, ejecuta en secreto a una media de 22 detenidos al día, lo que supone 374 personas durante los Juegos», entre el 8 y el 24 de agosto, declaró Kate Allen, directora de AI para el Reino Unido, que presentó el informe sobre la pena de muerte en el mundo en el 2007.
Al menos 1.252 personas fueron ejecutadas en el 2007, un 88% de ellas en China, Irán, Arabia Saudí, Pakistán y Estados Unidos. China volvió a encabezar el año pasado la lista de países con mayor número de ejecuciones, con las 470 que pudo confirmar AI, que teme que la cifra real sea «indudablemente mucho más alta», ya que ese país clasifica la pena de muerte como «un secreto de Estado. El número real podría incluso acercarse a los 8.000 por año, según la citada organización.
AI expresa su honda preocupación por las ejecuciones «en secreto» en diversos países -además de en China, en Mongolia y Vietnam- y pide a los Gobiernos que pongan fin al secretismo que rodea las cifras reales de penas de muerte.
Irán ejecutó al menos a 317 personas, Arabia Saudí a 143 y Pakistán a 135. Arabia Saudí ostenta el triste récord del mayor número de ejecuciones per cápita, seguido por Irán y Libia.