Decenas de cubanos hicieron cola desde primera hora de ayer frente a establecimientos de la compañía telefónica estatal (Etecsa) para conseguir una línea personal de telefonía móvil, al entrar en vigor la autorización.
En la primera medida hecha pública por el Gobierno de Raúl Castro, Etecsa anunció el pasado 28 de marzo, además, que los cubanos que poseen teléfonos a nombre de un extranjero, la modalidad a la que recurría gran parte de la población con este tipo de servicio, pueden hacer el cambio de titularidad.
Sin embargo, para hacerlo, hasta dentro de 60 días necesitan la presencia física de la persona responsable legalmente del servicio. Tal vez por ello, la inmensa mayoría de la gente que acudió ayer a las oficinas de la empresa lo hizo para conseguir una línea propia, que, de momento, solo se habilita en la modalidad de prepago.
La afluencia fue masiva, según indicó Odalis, empleada de Etecsa en una oficina del barrio habanero del Vedado, al explicar que desde las 08.15 hasta las 10.30 se habían dado de alta 68 líneas.
Una afluencia similar se registró en otras oficinas, desde La Habana Vieja a Miramar, a pesar de que el servicio cuesta 111 pesos convertibles (CUC, unos 77 euros), en un país donde el salario medio ronda los 11 euros.
Fuentes de Etecsa indicaron que esperan un descenso del flujo de clientes según pasen los días y achacaron las colas a la novedad de la medida.
Esta autorización se enmarca en las reformas que efectúa Raúl Castro, que en los 50 días que lleva en el poder ha aprobado, además, la entrada de los cubanos en los hoteles, la adquisición de equipos electrodomésticos, y ha emprendido una profunda reestructuración del sector agrícola.
Frente a una estantería con teléfonos móviles que mostraban precios de entre 60 y 260 pesos convertibles, Elena, ama de casa de 53 años, explicó que estaba dando de alta la línea porque su suegra, que es española, le va a enviar el dinero para hacerlo.
Por otra parte, el artista cubano Elvis Manuel, que viajaba a EE.?UU. con otras 18 personas en una embarcación que zarpó de Cuba el 7 de abril y naufragó en el estrecho de Florida, está desaparecido, aunque «podría haberlo recogido otra lancha», según su productor musical en Estados Unidos. Las versiones sobre lo sucedido son confusas y la Guardia Costera dice que no tiene información.