Nueve condenados por los atentados de Casablanca se fugan por un túnel de una cárcel marroquí

David M. Alvarado

INTERNACIONAL

08 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Nueve presos islamistas, uno de ellos sentenciado a muerte, seis a cadena perpetua y dos a veinte años de reclusión por su implicación en los atentados de Casablanca del 16 de mayo del 2003, se fugaron ayer de la prisión central de Kenitra, 40 kilómetros al norte de Rabat. Los reos consiguieron burlar la vigilancia y atravesar los gruesos muros del penal gracias a un túnel subterráneo de varias decenas de metros de longitud que habían excavado -presumiblemente desde hacía meses- en el interior de la propia cárcel sin que nadie se hubiera percatado, según fuentes penitenciarias.

En un comunicado citado por la agencia de prensa oficial marroquí, MAP, el titular de Justicia, Abdeluahed Radi, corroboraba esta versión. «La evasión fue constatada la mañana del lunes por la administración penitenciaria y desde ese momento han sido tomadas todas las disposiciones necesarias para encontrar a los prisioneros huidos y determinar las responsabilidades de la fuga», apuntó Radi.

Alerta en las fronteras

Altos funcionarios del Ministerio del Interior contactados declararon que habían sido emitidos avisos de busca y captura, y que todos los puestos fronterizos se encontraban alerta ante un eventual intento de estos para abandonar el país.

El presidente de la asociación Annassir de apoyo a los prisioneros islamistas, Abderrahim Mahtade, aportó más datos, al señalar que los reos «consiguieron fugarse la madrugada del lunes, tras el primer rezo musulmán del alba», más o menos hacia las 5.00 hora local. El propio Mahtade desveló que los fugados habían dejado una carta en la cual denunciaban la «injusticia» de la que eran víctimas. «Hemos explotado todos los recursos legales y llamado a todas las puertas en vano. No nos quedaba otro medio más que la fuga para alcanzar nuestra anhelada libertad», reza un escrito en el que además amenazan con que si las autoridades intentan hacerles daño, van «a reaccionar».

La de ayer es la primera fuga de presos islamistas desde la ola de arrestos tras los atentados contra la Casa de España en Casablanca que provocaron 45 muertos, incluidos 12 kamikazes. El 7 de diciembre del 2007 un gran barón de la droga oriundo de Ceuta, Mohamed Ouzzani, el Nene , protagonizó una espectacular huida de la misma prisión de Kenitra. Las autoridades no se dieron cuenta de su fuga hasta una semana después.