El Gobierno tibetano eleva a 130 los muertos en la represión, y una agencia oficial informa de un policía fallecido
25 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La violación de los derechos humanos en el Tíbet irrumpió ayer en la ceremonia de encendido de la llama olímpica de los Juegos de Pekín en Olimpia. Durante el discurso del presidente del comité organizador chino, Lui Qi, tres miembros de Reporteros Sin Fronteras (RSF) -entre ellos su secretario general, Robert Ménard- lograron acceder al antiguo estadio griego de Olimpia, pero fueron reducidos por la policía.
Uno de ellos incluso logró acercarse a Lui y alzar justo detrás de este una bandera negra a favor del boicot a los Juegos, pero fue reducido enseguida. Otro gritó: «Libertad, libertad» detrás de la tribuna oficial. La policía se dirigió rápidamente al podio y la televisión oficial griega pasó a enfocar otra imagen. Lui no interrumpió en ningún momento su discurso.
En las afueras del estadio, el tibetano Tenzin Dorjee y el fotoperiodista griego Mijalis Sourlis fueron detenidos y supuestamente maltratados por la policía. Sourlis aseguró haber sido llevado «a empujones» a la comisaria, donde fue interrogado por los agentes, junto a Dorjee.
Jornada de protestas
Pese a las medidas de seguridad sin precedentes, una decena de activistas, algunos embadurnados con pintura roja, se tendieron sobre una calle de Olimpia coreando lemas contra China. Ayer también tuvieron lugar protestas en Nepal y en la India. En la capital nepalí, Katmandú, más de un centenar de manifestantes fueron detenidos.
Grecia condenó el incidente, y el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, lamentó lo ocurrido y descartó un boicot a los Juegos, ya que la mayor parte de los líderes no lo apoyan, citando a Bush, Sarkozy y Brown.
Aunque China describió el recorrido de la antorcha como el «viaje de la armonía», todo hace indicar que será polémico y estará acompañado de protestas. Por teléfono desde la comisaría donde está detenido, Ménard dijo que no habrá tregua y que RSF realizará acciones hasta la inauguración.
Pekín llamó al mundo a rechazar cualquier campaña que vincule los Juegos con cuestiones políticas mientras mantiene cerrado el acceso a las regiones donde hace dos semanas estallaron los disturbios que, según los tibetanos en el exilio, dejaron 130 muertos. Una agencia oficial china informó ayer de la muerte de un policía en disturbios registrados en Sichuan, poblada por tibetanos.