Diecinueve agentes kosovares, heridos en enfrentamientos en la frontera con un grupo de manifestantes
26 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Serbia no va a normalizar las relaciones bilaterales con los países que hayan reconocido la independencia de Kosovo, salvo que anulen ese reconocimiento, advirtió ayer el primer ministro Vojislav Kostunica, después de que el delfín de Vladimir Putin, Dimitri Medvedev, le garantizara el apoyo de Moscú durante su visita a Belgrado.
«No habrá normalización de las relaciones de Serbia con aquellos países que reconocieron la independencia de Kosovo, hasta que lo anulen», dijo Kostunica a la prensa. Entre los países que han reconocido la soberanía de Kosovo se encuentran Estados Unidos, Alemania, Francia, el Reino Unido, Bélgica, Italia y Turquía.
El viceprimer ministro Dimitri Medvedev reiteró el rechazo de Moscú a la autoproclamación de la independencia de Kosovo y dijo que ayudará a Serbia a salir de su complicada situación. «Serbia necesita el apoyo no solo moral y jurídico, sino también de inversiones y acuerdos concretos», manifestó.
El dirigente ruso se reunió también con el presidente serbio, el proeuropeo Boris Tadic, quien posteriormente agradeció el apoyo de Moscú.
La visita a Belgrado del muy probable futuro presidente ruso tras las elecciones del domingo, también sirvió para que las dos partes firmaran un memorando sobre la creación de una empresa mixta entre la compañía estatal serbia Srbijagas y el gigante ruso Gazprom. El objetivo de esa empresa será la construcción del tramo del gasoducto que pasará por Serbia.
Incidentes en la frontera
Un total de 19 agentes de la policía kosovar resultaron heridos al enfrentarse en la frontera a un grupo de manifestantes serbios contrarios a la independencia. Un agente sufrió heridas graves.
Los aproximadamente 150 manifestantes, en su mayoría veteranos serbios de las guerras de los Balcanes, atacaron a los policías con piedras y botellas. El incidente se produjo en la zona neutral entre los dos puestos de control en la frontera entre Kosovo y Serbia. Al ver que no podían entrar en Kosovo, los manifestantes volvieron a Serbia.