Dimite el presidente del Foro de Davos por sus vínculos con Epstein
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, restó ayer importancia a las presiones para que suspenda sus planes nucleares, mientras advirtió a sus rivales políticos que «dejen de emplear sus medios de comunicación» contra la política atómica y económica.
En un discurso ante miles de iraníes, Ahmadineyad enumeró los logros nucleares y espaciales de la revolución islámica, y anunció que su país lanzará «antes del verano» dos cohetes espaciales con un satélite de fabricación iraní para telecomunicaciones. Hace una semana, Teherán lanzó su primer cohete espacial.
Además, calificó de «trozos de papel» las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que le exigen dejar de enriquecer uranio. La declaración de Ahmadineyad ha sido recibida con gritos de «Dios es el más grande» por miles de iraníes que ayer conmemoraron el 29 aniversario de la revolución chií que derrocó al régimen monárquico prooccidental.
Ahmadineyad aconsejó a «los enemigos de Irán que dejen la política de presión y sanciones, ya que no afecta a los iraníes». A sus rivales, los reformistas, les dijo: «A aquellos que tienen instrumentos de información en el interior [del país] les digo que dejen de emplearlos».