Marlaska reitera que no habrá controles por la baliza V-16, pero que se multará a quien no la tenga durante una avería

José Manuel Pan
José Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Marlaska, este jueves en la comisión de Interior del Congreso, para hablar de las balizas V-16.
Marlaska, este jueves en la comisión de Interior del Congreso, para hablar de las balizas V-16. FERNANDO VILLAR | EFE

El ministro defendió en el Congreso los beneficios de la señal luminosa y revela que Tráfico recibe 2.300 activaciones diarias desde que la señal es obligatoria

26 feb 2026 . Actualizado a las 16:29 h.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió este jueves en el Congreso los beneficios de de la baliza V-16 frente a lo que consideró «bulos y noticias engañosas que fueron alentados por la derecha y la ultraderecha, de forma consciente y deliberada». Marlaska aseguró que las balizas son un sistema de señalización moderno, de uso sencillo, que reduce los riesgos y que incrementa la seguridad. Señaló que desde el 1 de enero, cuando la V-16 se hizo obligatoria, el punto de acceso nacional de la Dirección General de Tráfico recibió más de 100.000 activaciones de balizas, unas 2.300 al día.

El ministro se mostró convencido de que las balizas reducirán el número de fallecidos en las carreteras. En este punto recordó que entre el 2018 y el 2024 se registraron 159 víctimas mortales al bajarse del coche, una media de 24 fallecidos por año, muchos de los cuales lo hacían para colocar los triángulos de emergencia. El responsable de Interior afirmó que los estudios técnicos que avalan la eficacia de las balizas se basan en ensayos de laboratorios acreditados. Añadió que tanto los dispositivos como las empresas fabricantes son sometidas a revisiones periódicas.

Respecto a las multas, Marlaska insistió en que no hay ninguna instrucción a la Guardia Civil para controlar si un coche lleva la baliza, pero reconoció que sí habrá sanción si un coche sufre una inmovilización y no dispone del sistema de señalización. «Si a alguien se le avería el vehículo o tiene que pararlo por otra circunstancia, tiene que señalizarlo, y si no tinene la baliza y no lo señaliza, en ese caso, evidentemente, es cuando se impone la sanción»,manifestó el ministro, que admitió que se tendrá que hacer una evaluación del resultado de esta medida una vez haya transcurrido el tiempo de vigencia. «No llevamos todavía dos meses», dijo.

Negó que las ITV fuesen a exigir la V-16 en el momento de la revisión, aunque dijo que sí se pidió a las estaciones que advirtiesen a los conductores que es obligatorio llevar el dispositivo en el vehículo. En su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso, el ministro admitió que no tenía el número de sanciones impuestas desde la entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza, pero aseguró que en el 2025 se pusieron cinco millones de sanciones en Españ, de las que unas 400 fueron por no usar los triángulos, es decir, el 0,0008% aproximadamente de las sanciones.

Recordó que desde el 2014 numerosos operadores de seguridad vial habían advertido del elevado riesgo de atropello al que se enfrentaban los conductores al tener que bajarse del coche para poner los triángulos. Aseguró que España estaba a la vanguardia en este tipo de señalización geolocalizada y dijo que el Reino Unido ya prohibió la colocación de triángulos de emergencia en autopistas y autovías, mientras que en Francia su uso es discrecional desde al año 2008: «Estos y otros países están evaluando la implantación de este tipo de elementos de aviso, precisamente por la peligrosidad, todos sabemos, que entraña su utilización en vías de alta capacidad». Apuntó además que la baliza V-16 es un sistema especialmente seguro para personas con movilidad reducida, para mayores o para mujeres embarazadas, ya que facilita el proceso de señalización por la facilidad en su colocación, sin tener que bajarse del coche.

El ministro rechazó las críticas de PP y de Vox, porque hace poco más de medio año en la Comisión de Seguridad Vial valoraron positivamente la implantación de la V-16, y señaló que en este proceso no hay «decisiones aleatorias ni medidas improvisadas».

La oposición

En el turno de portavoces, el popular Ángel Ibáñez habló del caos, el desorden y la incompetencia que ha significado la implantación de esta medida para «28 millones de conductores», mientras que el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro afirmó que el tema «huele a podrido» porque le «ha impuesto a los españoles la obligación de comprar una baliza cuya idoneidad y eficacia no está plenamente garantizada desde un punto de vista técnico».

Desde Sumar, Félix Alonso se ha referido a PP y Vox afirmando que «no se puede ser más frívolo y menos serio», tras acusarlos de cambiar de opinión y preguntarse si ha sido solo por haber visto unos vídeos en TikTok. El diputado cree que la baliza es un «gran avance». Mientras, su compañero de grupo Enrique Santiago considera «toda una irresponsabilidad organizar una teoría conspiranoica sobre una medida que salva vidas, en este caso, «con las balizas V-16, que cuestan lo que cuatro cañas y dos aperitivos en el Madrid de la señora Ayuso».

Por su parte, el representante de ERC Francesc-Marc Álvaro dijo que la implementación de la baliza V-16 es «mejorable» porque de otro modo no se entendería «la incomprensión de muchos ciudadanos». No obstante, añadió que «la cuestión de las balizas es grave, pero no es una cuestión de Estado, como sugieren los discursos de las señorías del PP y de Vox». «Parece que estamos hablando de las balizas como si estuvieran hablando de una bomba nuclear», remarcó.

Para el portavoz de Bildu, Jon Iñárritu, la baliza es una medida «positiva» y este y otros sistemas «se irán mejorando en el futuro». Por su parte, la representante del PNV, Nerea Rentería, comparte con el ministro el objetivo de esta medida, «salvar vidas», pero le ha pedido seguridad jurídica, equidad para la ciudadanía y que refuerce las campañas informativas.

En su caso, el diputado de UPN Alberto Catalán ha declarado que «la tecnología bien aplicada salva vidas, pero la innovación impuesta, sin transparencia, sin pedagogía suficiente y sin consenso, en ocasiones puede generar desconfianza». Finalmente, el portavoz del PSOE David Serrada defendió la medida. «Hoy no estamos hablando de un negocio, no estamos hablando de una cuestión que tenga que ver con un impuesto», y apuntó un dato para argumentar que entre el 2021 y el 2021 un total de 97 personas fallecieron «por bajarse de su vehículo en una carretera».