El respaldo de Chávez a las FARC reaviva la tensión entre Colombia y Venezuela

Efe

INTERNACIONAL

La propuesta del gobernante venezolano de que se deje de considerar terrorista a la guerrilla ha crispado de nuevo el ambiente.

13 ene 2008 . Actualizado a las 00:32 h.

La distensión entre Colombia y Venezuela que supuso la entrega de dos rehenes de las FARC al presidente Hugo Chávez duró pocas horas, debido a la propuesta del gobernante venezolano de que se deje de considerar terrorista a la guerrilla.

Chávez volvió a crispar el ambiente que desde finales de noviembre envuelve las relaciones de Venezuela, que retiró a su embajador en Bogotá, Pável Rondón, con Colombia, al defender el carácter beligerante de las guerrillas de las FARC y del ELN.

Esa defensa vino un día después de que las FARC liberasen a la ex candidata a la Vicepresidencia Clara Rojas, secuestrada desde 2002, y a la ex congresista Consuelo González, cautiva desde 2001, lo que le granjeó a Chávez felicitaciones del gobierno colombiano.

El ex ministro colombiano de Relaciones Exteriores y miembro de la Comisión Nacional de Conciliación (CNC), Augusto Ramírez, consideró hoy una «extorsión» y un «chantaje» la pretensión de Chávez de que no se reconozca como «terroristas a quienes lo son», como condición para mejorar la relación entre los dos países.

Esa propuesta, según Ramírez, transgrede las normas internacionales y supone una injerencia en la política colombiana.

El ex funcionario recordó que la Unión Europea (UE), «que actúa unánimemente», declaró terroristas tanto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como a los grupos paramilitares de ultraderecha.

La UE lo hizo, dijo, porque «evidentemente son organizaciones armadas que han hecho tropelías incalculables», no respetan el Derecho Internacional Humanitario (DIH), usan armas indiscriminadas y mantienen en situación de oprobio espantoso a quienes secuestran.

Ramírez recordó que la ley colombiana permite dialogar con grupos armados ilegales sin necesidad de un reconocimiento político.

El ex ministro, que fue delegado de la ONU en el proceso de paz de El Salvador, recordó que las FARC tiene unos 744 secuestrados, de los que más de 700 son civiles que no están involucrados en el conflicto.

Las declaraciones de Chávez causaron revuelo en Colombia, donde las FARC, con unos 17.000 miembros, luchan contra el Estado y son consideradas por las autoridades como la mayor banda de secuestradores con fines de extorsión y que además se dedica al narcotráfico.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, le había pedido en agosto pasado a Chávez y a la congresista opositora colombiana Piedad Córdoba que mediaran con las FARC en busca de un acuerdo humanitario para la liberación de los secuestrados.

Sin embargo, el 21 de noviembre Uribe puso fin a esas gestiones por las llamadas de éstos al alto mando militar colombiano, decisión que generó la peor crisis diplomática de los últimos años entre ambos países.

El ex presidente colombiano Andrés Pastrana (1998-2002), durante cuyo gobierno las FARC fueron incluidas en las listas de organizaciones de terroristas por la comunidad internacional, afirmó que «es un imposible moral» aceptar la exigencia de Chávez.

Según Pastrana, es al menos curioso que el presidente venezolano hubiera salido el viernes, luego de la liberación de Rojas y González, a pedir y respaldar el estatus político de las FARC.

El Defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, dijo que el terrorismo hay que definirlo por sus acciones y más allá de las consideraciones políticas que hagan los gobernantes, no se puede pasar por encima del ordenamiento jurídico que define esas conductas.

Dijo que la guerrilla dejará de ser terrorista sólo cuando se comprometa a respetar de manera «irrestricta las normas» del Derecho Internacional Humanitario.

«Las FARC aún en sus proclamas tienen propósitos políticos, pero es evidente que hacen uso de métodos que lesionan gravemente la conciencia de la humanidad e incurren en conductas constitutivas de actos de terrorismo», puntualizó Pérez.