Chipre, último obstáculo para que la UE apoye la independencia de Kosovo sin el aval de la ONU

M. Andrade / M. Dhima

INTERNACIONAL

11 dic 2007 . Actualizado a las 12:10 h.

Los ministros de Exteriores de la UE buscaban alcanzar ayer en Bruselas una posición común sobre la cada vez más posible declaración de independencia de Kosovo sin el aval de las Naciones Unidas, con España dispuesta a levantar sus reticencias y Chipre como último gran obstáculo.

Los líderes albanokosovares ratificaron ayer en Pristina su voluntad de coordinar una eventual proclamación unilateral de la independencia con EE.?UU. y la UE para asegurarse el reconocimiento internacional, tras aceptar retrasar la declaración de independencia hasta el 2008.

Washington y Londres ya han dado luz verde a la proclamación de la soberanía kosovar, que Belgrado se niega a aceptar con el apoyo de Moscú.

De acuerdo con lo expresado por varios responsables europeos, solo Chipre se sigue negando a reconocer la independencia de Kosovo sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, casi imposible de obtener a raíz de la oposición de Rusia, aliado de Serbia y que defiende su visión de una amplia autonomía para la provincia administrada por las Naciones Unidas desde 1999.

«Hay un país que se mantiene muy firme», declaró el ministro sueco Carl Bildt, mientras que su homólogo luxemburgués, Jean Asselborn, confirmó que el Estado miembro en cuestión es «Chipre, que tiene problemas enormes». En efecto, Chipre teme que el caso de Kosovo pueda tener influencia en el conflicto que la enfrenta a la República Turca de Chipre del Norte (RTCN), reconocida únicamente por Ankara en la isla dividida desde 1974.

Precisamente, el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, advirtió en la capital chipriota, Nicosia, que un reconocimiento unilateral de la independencia Kosovo traería «graves consecuencias» y «provocaría una reacción en cadena» en los Balcanes y en otros lugares.

Postura española

En cambio, España, que también formaba parte del grupo de países reticentes junto con Eslovaquia y Grecia, parece ahora dispuesta a reconocer una independencia de Kosovo incluso sin el aval de la ONU. «Lo más importante es que todo se haga a través de un proceso controlado, de acuerdo entre todos. No hay que precipitarse», dijo el ministro Miguel Ángel Moratinos, reiterando que «sería negativa» una independencia unilateral inmediata, aunque sin hablar ya de aval de la ONU como condición indispensable.

Asselborn se atrevió a poner fecha a la posible proclamación de la independencia de Kosovo al considerar «posible» esperar hasta las elecciones serbias del próximo 3 de febrero, un momento a partir del cual el proceso «llegará forzosamente a su término».