El Kremlin advierte del serio empeoramiento de las relaciones y de que adoptará «las medidas oportunas»
13 oct 2007 . Actualizado a las 02:27 h.Estados Unidos y Rusia no lograron resolver ayer sus diferencias por el plan estadounidense de instalar un escudo de defensa antimisiles en Europa. Además, Washington desairó la petición de Moscú de congelar el proyecto.
Después de amplias conversaciones en Moscú, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, también chocaron públicamente sobre cómo abordar las ambiciones nucleares de Irán, tras lo cual el ministro ruso definió la dura postura de Washington como inútil.
Respecto al plan estadounidense de instalar en Europa un escudo antimisiles, Rice y el secretario de Defensa, Robert Gates, presentaron sus propuestas para aliviar las preocupaciones de Rusia, que cree que su seguridad podría verse amenazada. Esas propuestas incluyeron la posibilidad de que los rusos inspeccionen el escudo.
Tras cinco horas de conversaciones, en una rueda de prensa Lavrov, junto al ministro de Defensa ruso, Anatoly Serdyukov, Rice y Gates, dijo que era necesario trabajar más en las propuestas y que, mientras tanto, Washington debía detener el trabajo sobre el programado escudo.
«Creemos que para hacer más efectivo el trabajo conjunto de los expertos rusos y estadounidenses, los planes para desplegar [el sistema de defensa antimisiles en Europa] deben ser suspendidos», indicó Lavrov.
Rice desairó la declaración, diciendo que las conversaciones con Polonia y la República Checa para acoger las bases del escudo -una estación de radar y misiles de intercepción- en su suelo iban a continuar.
Lavrov replicó alertando que Rusia «adoptará las medidas oportunas para neutralizar tal amenaza».
Poco antes, el presidente ruso, Vladimir Putin, incluso llegó a decir que Rusia podría abandonar el tratado sobre eliminación de misiles de intermedio y corto alcance de la época de la guerra fría, que entró en vigor en 1988. Y también advirtió que Washington debe renunciar a tal proyecto si no quiere provocar un serio empeoramiento de las relaciones con Moscú.
El jefe del Kremlin les dijo a Rice y a Gates que su país nunca podrá ver con buenos ojos que se instalen misiles interceptores en Polonia, a las puertas de la frontera rusa, y que EE.?UU. debe renunciar urgentemente a tal idea a fin de impedir una seria colisión con Rusia.
«Podríamos decidir en el futuro instalar un sistema antimisiles en la Luna, pero antes hay que procurar no dejar pasar la oportunidad de alcanzar acuerdos concretos ahora», ironizó.
Irán fue el otro gran tema en discordia. Putin viajará la próxima semana a Teherán. Las potencias occidentales sospechan que el país intenta desarrollar una bomba nuclear, pero Putin dice que no ve evidencia de un programa de fabricación de armas.
En la rueda de prensa, Lavrov dijo que la política estadounidense de aplicar sanciones unilaterales y no descartar la intervención militar no ayuda a convencer a Irán de revelar sus planes. «Estas acciones unilaterales contradicen nuestros esfuerzos colectivos y los hacen menos efectivos», sostuvo. Rice respondió que Washington continuará imponiendo sanciones financieras a Irán.