El campo lucense abre mercados fuera de Galicia con marca de Lugo

LUGO

Los productores venden conjuntamente una mercancía que lleva el nombre de la provincia en los envases

09 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los productos del campo de Lugo empiezan a venderse a distribuidores de Madrid y de Cataluña con una marca que lleva el nombre de la provincia en su denominación y en sus envases. La SAT Labregos de Lugo, que agrupa a seis campesinos de la provincia (uno de ellos forma una forma una comunidad de bienes con otro) de comarcas variadas, está empezando a mandar mercancía a distribuidores madrileños, prevé comenzar los envíos a Cataluña en el plazo de ocho o diez días y mantiene contactos para abrirse paso en Bilbao.

La sociedad lleva más de un año creada, pero aún está estrenando los envases de diferentes capacidades con los que luce el nombre de la provincia como credencial. Patatas y hortalizas variadas -de cebollas a grelos pasando por lechugas y coliflores- forman el abanico de producción que ya ha se distribuye por diferentes puntos de Galicia desde hace algún tiempo.

Las patatas, que en su mayoría pertenecen a la variedad kennebec, se distribuyen en bolsas de cinco o de doce kilogramos. Un cálculo efectuado en días pasados por Pablo Pumar, agricultor de Riotorto que forma parte de la SAT, cifraba en unos 300.000 los kilos de patata de esta reciente cosecha que se pueden vender. Las expectativas apuntan también a unos 50.000 kilos de cebolla.

El prestigio como baza

Que los productos agrarios de Galicia en general y de Lugo en particular tienen de entrada garantías ante el comprador de fuera es algo que se comprueba oyendo a los promotores de esta iniciativa. «O produto de Galicia véndese», dice Pumar. «Hai que aproveitar o prestixio, e hai moitos galegos polo mundo», afirma el mindoniense Xulio Rodríguez. Manuel Rodríguez, de A Pontenova, reconoce que con ese origen es un poco más fácil entrar en nuevos mercados.

La mercancía se concentra en una nave que la SAT tiene en Riotorto. Una parte de la producción se cultiva al aire libre, y otra, en invernaderos; las dos, en terrenos propios y alquilados, que suman unas 30 hectáreas.