Lence reconoce estar interesado en el antiguo hotel Miño y en la gasolinera

LUGO

El empresario espera que la residencia salga a concurso y que la petrolera le responda a su propuesta

12 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El administrador único de Leite Río, Jesús Lence Ferreiro, confirmó el interés de su grupo en comprar el hotel Miño. Lence reconoció que había mantenido una reunión con el presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro, hace dos meses en la que le había expuesto su interés en este edificio para, junto con la gasolinera, construir un complejo similar al de O Ceao, con estación de servicio, tienda y hotel.

Lence reconoció que había tenido que cerrar el complejo San Cristóbal por la pérdida de clientes como consecuencia de la puesta en servicio de la A-6.

El administrador de Leite Río explicó que se había puesto en contacto también con el director comercial para Galicia de Repsol, propietaria de la estación de servicio, para comunicarle su interés en asumir las riendas de esta gasolinera. El empresario lucense quiere ampliar su red de estaciones abanderadas por esta marca, en la que ya figuran seis. El director comercial de Repsol transmitió la postura de Lence a las oficinas centrales, que aún no facilitaron ninguna respuesta.

Pendiente de concurso

Respecto del hotel, Jesús Lence reconoció que está esperando a que la Diputación saque a concurso las instalaciones para presentar una oferta por ellas, a través de la empresa Lence Torres, que pertenece al grupo Río. Según el empresario, el antiguo establecimiento de hostelería fue adjudicado hace tiempo, pero la persona que se hizo con él ya no está interesado en seguir adelante con la operación, por lo que está en trámite sacarlo de nuevo a subasta.

Un buen enclave

El industrial lucense, con presencia en varios sectores económicos, aunque el más conocida es el sector lácteo, pretende construir un gran complejo hotelero, similar al de O Ceao. La ubicación estratégica de la parcela, situada en un enclave de paso, bien comunicado y con vistas al río Miño, es uno de los aspectos que despertó el interés del empresario.

Según explicó Jesús Lence, todas las edificaciones, tanto del antiguo hotel, ahora en una situación de total abandono, como de la gasolinera, que se encuentra en idéntico estado, tendrían que echarlas abajo para levantar el futuro complejo.