El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Los ingresos de los negocios de hostelería durante el verano -y en especial durante las fiestas de agosto- representa tradicionalmente un importante empujón para la economía de Monforte. Pero el efecto de la crisis también se ha hecho notar en este aspecto y los resultados de este año serán notablemente más flojos que los de años anteriores, según se desprende de una rápida consulta a algunos conocidos restaurantes y cafeterías de diversas zonas de la ciudad.
Emilio Rodríguez, propietario del restaurante O Grelo, reconoce que su negocio notó «unha baixada importante» con relación al verano del pasado, «coa excepción dos días centrais das festas». Antes del día 10, la afluencia de clientes fue bastante baja para estas fechas, «e ademais vese que moita xente vai aos produtos máis baratos, que ás veces reparten pratos entre dúas persoas e que buscan aforrar o máis posible», añade.
Para César Álvarez, que regenta el bar Compañía, la afluencia de clientela en agosto fue incluso más baja que la de julio. «La verdad es que nos fue bastante mejor el mes pasado -comenta- y cuanto a las fiestas, está claro que las de cualquier otro año fueron mejores que estas», lo que a su juicio puede deberse a que «las actuaciones que se ofrecieron no eran capaces de atraer a la gente y menos aún si hacía frío por la noche».
Terrazas
Por su parte, Carlos Díaz, dueño del Bar do Lechu, señala que la temporada de agosto de los últimos años fue también muy negativa para establecimientos como el suyo, que dependen en gran medida de la terraza, debido a las malas condiciones meteorológicas. «Hay que comparar los resultados de ahora con los de hace cuatro años, que fue la última vez que tuvimos buen tiempo todo el verano, y entonces sí que se nota que este año hubo una bajada muy fuerte», afirma. El efecto de la crisis, en su opinión, se está notando mucho en el negocio. «Muchas personas que viven fuera y vuelven aquí a pasar el verano resulta que este año están en el paro y lógicamente no están para muchos gastos», agrega.
Roberto Lago, responsable del bar restaurante Ronda, dice en cambio no haber notado cambios bruscos en la afluencia de clientes con respecto al año pasado, pero puntualiza que los negocios situados en el barrio de la Estación -como sucede con el suyo- no le han sacado prácticamente ningún provecho a las fiestas patronales, ni este año ni los anteriores. «Todas as actuacións e actividades que organiza o Concello están centralizadas nunha pequena zona que comprende a praza da Compañía, o Parque dos Condes e a rúa do Cardeal, e para o resto da cidade, nada de nada», se lamenta el hostelero. «Aquí non nos mandan nin algún grupo pequeno de gaiteiros, parece que non somos de Monforte», concluye.