El temporal ataca al patrimonio

SARRIA

El vendaval de la pasada semana derribó por completo un hórreo de más de un siglo de antigüedad en el núcleo de Vilar de Lamas, en la parroquia sarriana de Nespereira

19 ene 2010 . Actualizado a las 10:41 h.

Cuando el pasado jueves por la mañana una vecina le comentaba a Julio Pérez González que el vendaval había derribado casi por completo el hórreo de su propiedad en el lugar de Vilar de Lamas en la parroquia sarriana de Nespereira, al aludido le costó creerlo. Minutos después el hombre se daba de bruces con la cruda realidad de comprobar como esta contrucción centenaria yacía en el suelo.

El hórreo no presentaba ninguna fisura y había resistido sin problemas las inclemencias del tiempo durante los más de cien años de existencia. No pueden decir lo mismo otras construcciones idénticas, mucho más recientes, de las inmediaciones, que ya habían sufrido desperfectos por el paso del tiempo. Los propietarios aseguran que el principal motivo de esta desgracia es que el lateral del hórreo estaba justo actuando como tapón a una calle en la que el aire no tenía salida y por ello es posible que actuara con una mayor violencia.

Arreglar los laterales

La intención de los dueños era la de arreglar en los próximos meses los laterales de madera del hórreo, ya que tanto el techo como la parte anterior y posterior se encontraban en perfecto estado. Ahora se ven en la obligación de levantarlo por completo, ya que solo quedó en pie parte de una de las fachadas.

El único dato ligeramente positivo de esta desgracia es que no habían guardado ninguna cosecha de fruto, algo que era habitual otros años.

Las piedras de cantería y la madera de los laterales estaban ayer todavía en el suelo a la espera de que los expertos puedan evaluar los daños y estudiar su posible reparación. La mayoría de las piezas permanecen intactas y solo hay que lamentar la rotura de una de las columnas en lo que compete a la estructura básica del hórreo.

La pretensión de los propietarios es la de comenzar los trabajos de restauración cuanto antes para recuperar una construcción que para ellos tiene un gran valor sentimental, al margen del material.