Lugosur pide alternativas turísticas al catamarán del Sil a la Diputación

LEMOS

La información que maneja la asociación de casas rurales Lugosur apunta a que los problemas de funcionamiento de los catamaranes de la Ribeira Sacra derivados de la bajada de caudal del Sil se agravarán el próximo verano y se mantendrán como mínimo durante dos años. Los empresarios trasladaron recientemente su preocupación a la responsable del área de turismo de la Diputación, María Xosé Vega, a la que han solicitado una reunión para debatir la puesta en marcha de alternativas que eviten la pérdida de visitantes. La institución provincial está a la espera de conocer más detalladamente el impacto que puedan tener las obras que realiza Iberdrola en la central de Santo Estevo, con el fin de calibrar su repercusión a medio plazo sobre la actividad de las embarcaciones turísticas.

Lugosur expuso a la vicepresidenta tercera de la Diputación, María Xosé Vega, responsable del área de turismo en la institución provincial, la conveniencia de buscar alternativas al funcionamiento actual del catamarán en un acto celebrado el pasado 10 de julio en el Parador de Monforte, en el que se anunció el nuevo sistema de reserva de billetes a través de Internet. «El problema ya se puso sobre la mesa en la asociación y ahora estamos pendientes de una entrevista en la Diputación para hablar más en profundidad. Queremos buscar alternativas y que no nos pille el toro cada vez que baje el caudal del Sil», explica Carmen Martínez, presidenta del colectivo de casas de turismo rural de la Ribeira Sacra lucense.

Treinta metros

Según la información que maneja la directiva de Lugosur, las obras de ampliación que realiza la empresa Iberdrola en la central ourensana de Santo Estevo podrían provocar el próximo año en algunos tramos bajadas de hasta treinta metros en el caudal habitual del Sil (este verano ya se han alcanzado los veinte metros), lo que haría prácticamente inviable el normal funcionamiento de los catamaranes.

«Hay una preocupación importante entre los negocios más próximos, porque han hecho una inversión y temen verse perjudicados», señala Carmen Martínez en referencia a una posible interrupción del funcionamiento del catamarán. Al menos de momento en la Diputación no se plantean esta hipótesis de trabajo, pero fuentes próximas a la institución provincial indicaron que se está a la espera de una reunión con representantes de Iberdrola -que podría celebrarse a comienzos de septiembre- para hablar del impacto de las obras sobre el caudal del Sil. Aunque los catamaranes funcionan con normalidad, la merma del nivel del Sil está causando problemas de embarque a pesar incluso del nuevo pantalán.