Hijos de Rivera construirá finalmente en Monterroso la fábrica que pretendía abrir en el polígono industrial de Chantada. La dirección del grupo propietario de Estrella Galicia y de Sidrería Galega, no puede seguir esperando a que el Ayuntamiento y la Diputación amplíen el polígono industrial de Chantada. Es lo que se deduce de las declaraciones efectuadas ayer por el director de Sidrería Galega, Luis López Espiñeira. «Este proyecto hay que acometerlo ya, hay que empezar ya las inversiones, y el hecho es que en Chantada no hay terrenos y en Monterroso sí».
La empresa no tiene todavía nada firmado en Monterroso, donde el polígono industrial es gestionado por Xestur. En todo caso, la dirección del grupo cervecero quiere poner ya manos a la obra para preparar el proyecto. Espiñeira supone que si todo arranca ahora hay margen para tener la nueva fábrica operativa en enero o febrero del 2010, aunque precisa que se trata únicamente de una apreciación personal suya.
La empresa ya había amagado a principios de año con renunciar a continuar en Chantada. Entonces, todo había quedado paralizado a la espera de ver si el Ayuntamiento chantadino era capaz de acelerar el lento proceso de tramitación de la ampliación del polígono, un proyecto en fase embrionaria desde el 2007. La marcha de Hijos de Rivera supondría para Chantada la pérdida de la inversión de catorce millones de euros que la empresa quiere acometer para poner en marcha una nueva línea de negocio, con la elaboración y envasado de nuevos productos. Con esa fábrica se pierden además los cuarenta puestos de trabajo de nueva creación que están previstos, pero también los 21 que tiene en estos momentos Sidrería Galega.
La empresa sidrera con la que Hijos de Rivera se implantó hace unos años en Chantada iba a ser el germen de la ampliación. De hecho, hace meses que Hijos de Rivera utiliza las instalaciones de su filial en el polígono de Os Acivros para elaborar en periodo de pruebas los productos que finalmente fabricará en Monterroso. No obstante, la marcha de Hijos de Rivera no supondrá la desaparición de la nave sidrera. De hecho, la fábrica de sidra seguirá en Chantada, aunque solo tendrá actividad durante la época de la recogida de manzana.
Lo garantiza Luis López Espiñeira, en respuesta al temor expresado por Xóvenes Agricultores días atrás sobre las consecuencias que la marcha de la empresa pudiera suponer para los productores chantadinos de manzana. «Sidrería se queda el proceso de fabricación, el que incluye el prensado y la fermentación», afirma. Esa parte del proceso solo necesita personal durante un mes y medio al año. Solo ese tiempo y no toda la plantilla, sino quizás una decena de personas. Todo lo demás que ahora se hace en Chantada pasaría a hacerse en Monterroso.