María José Fernández y Javier Parrado, que llevan casi dos meses en una isla de Nicaragua, son favoritos en el programa.
10 jul 2010 . Actualizado a las 22:13 h.A finales de abril José Luis Sánchez, director general del grupo Automóviles Sánchez, despidió a a su mujer en el aeropuerto coruñés de Alvedro. Lo mismo hizo con su hijo el coronel Antonio Parrado, director de la residencia militar logística de A Coruña. María José Fernández, de 51 años, y Javier Parrado, Parri , de 26, todavía no han vuelto a casa. Ambos participan desde entonces en el programa Supervivientes de la cadena Telecinco, que se desarrolla es una isla de Nicaragua. Los dos, que viven en Galicia, están entre los favoritos para ganar el concurso en el que, por primera vez, además de personajes famosos habituales de la prensa del corazón, también se dio oportunidad a ciudadanos anónimos como ellos. «Yo creo que podría llegar a la final, y no es pasión de padre», apunta el coronel Parrado. «La veo fenomenal y estará entre los tres finalistas seguro», comenta José Luis Sánchez.
El caso más curioso es el de la esposa de este último, destacado empresario de A Coruña. «Fue nuestra hija Antía la que la animó a acudir a los castings . Al principio parecía una broma, pero fue pasando pruebas hasta que la cogieron. La gente me dice de todo, pero lo que más hacen es preguntar que qué necesidad tenía ella de pasar calamidades. Quienes la conocen la ven muy natural», analiza el marido de la que se ha convertido en estrella del programa por su marcado carácter y por su forma de actuar ante las cámaras. En uno de los últimos programas tuvo un fuerte enfrentamiento con otro concursante. «Pues yo la veo demasiado tranquila», puntualiza sonriente el marido. Su hijo Arkaitz suele ir al plató para participar en la tertulia posterior al programa, mientras que en el caso de Parri acude su hermana Cristina o algún amigo. María José, que es tasadora de joyas, nació en Burgos y vivió entre Bilbao y Extremadura hasta que hace 17 años fijó por amor su residencia en la ciudad de A Coruña.
Javier Parrado, al ser hijo de militar, también vivió en varios lugares. Nació en Ceuta, vivió en Pontevedra, después en Astorga y desde hace unos años en A Coruña, aunque estudia Matemáticas en Santiago y solo reside en la vivienda familiar los fines de semana. Le faltan 3 asignaturas para acabar la carrera. «Se presentaron 40.000 personas a las pruebas y no sé qué le vieron a él. Primero seleccionaron a 40 y después a los 8 definitivos», comenta su padre, que también recuerda que Parri, como ya lo conocen todos, «de pequeño siempre fue a campamentos». Debe de ser por lo que se adaptó tan bien al exigente concurso.
Pasan las semanas y cada vez quedan menos concursantes en la isla, pero estos dos vecinos de A Coruña, que han hecho muy buenas migas, se mantienen entres los favoritos para la victoria final. El programa está previsto que concluya a finales del mes de julio. Si se cumplen los pronósticos, José Luis y Antonio van a tener que contentarse con ver a su esposa y a su hijo, respectivamente, a través de la pequeña pantalla durante todavía bastante tiempo. En la perdida isla de Nicaragua se habla con acento gallego.