«España es el único país europeo donde no funciona el cine propio en televisión»
TELEVISIÓN
El directivo dice que a Telecinco no le es rentable emitir las películas que produce
19 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ghislain Barrois, consejero delegado de Telecinco Cinema, ha desarrollado su carrera en el sector audiovisual durante los últimos 20 años en los mercados de Francia, Estados Unidos y España. Ayer intervino en el curso de posgrado en Comercialización Internacional de Contenidos Audiovisuales (CICA), que desarrolla el Máster en Produción e Xestión Audiovisual (MPXA) y el Consorcio Audiovisual de Galicia, donde habló sobre las estrategias de adquisición de películas para televisión.
-Usted trabaja en una cadena como Telecinco que es muy crítica con la obligación impuesta por el Gobierno de destinar el 5% de sus beneficios a películas para cine y televisión.
-Es que lo vemos como una injusticia. No ha cambiado nuestra óptica desde 1999, año en el que apareció esta obligación. Nos parece ilógico que un sector privado financie a otro (cine). Ahora las cosas han empeorado bastante. Hace diez años podía haber alguna justificación porque emitíamos cine. Hoy ya no lo hacemos. Vamos a seguir luchando con mucha serenidad para que se nos quite esta obligación. Pero quiero dejar claro que mientras exista, cumpliremos con ella, como siempre hemos hecho.
-Uteca (organización que agrupa a las televisiones privadas, entre ellas Telecinco), ha recurrido este tema ante el Tribunal Supremo. ¿Qué pasaría si les dan la razón?
-Qué se decidiría invertir en el cine español desde la libertad, en base a nuestros criterios empresariales. No tendríamos una pistola en la sien para cumplir con lo que nos piden.
-En los proyectos que han elegido, como el «Laberinto del Fauno», «El orfanato», «Celda 211», «Ágora», no les ha ido tan mal.
-En Telecinco Cinema buscamos hacer las cosas lo mejor que se pueda, y por eso hemos trazado nuestro camino. Hemos tenido éxito con algunas películas, y fracasos con otras muchas. Pero al final el resultado es negativo, porque estamos obligados a invertir en un producto que nosotros no emitimos e impide que las cifras cuadren.
-¿Y esta situación no lleva a un replanteamiento general sobre la estrategia de la cadena con la emisión de películas?
-Si lo hacemos salimos perjudicados dos veces: como productores y como emisor. Programamos un producto que no funciona al nivel que necesitamos que funcione. Nos han criticado mucho porque dicen que producimos muy bien nuestras películas y luego las descuidamos. Afirman que no sabemos promocionarlas y no es verdad. Hemos hecho la prueba, programando tres de nuestros títulos más potentes ( Alatriste, El orfanato y el Laberinto del Fauno) , en el mes de enero, uno de los meses más comerciales del año, con una promoción brutal, como no le hemos dado a ningún programa de la casa y el resultado es malo. Entre las tres han tenido un 13% de audiencia, cuando la media de la cadena es del 15%.
-Pero eso parece que no pasa en otros canales.
-Si busca en otras cadenas que programan mucho cine, como TVE, también ocurre, están por debajo de su media. No disfrutamos al decir esto. Tenemos estos derechos en la estantería y los emitiríamos si pensamos que podemos sacarle algún rendimiento. España es el único país en Europa donde no funciona el cine propio en televisión. Es un caso inaudito que no pasa en Italia, ni en Francia, donde hay dos o tres películas autóctonas entre las de mejores audiencias. En España parece una maldición. Por eso queremos que financiar el cine deje de ser una obligación.
-¿Qué tienen en cartera, actualmente?
-Estamos acabando dos películas para el cine y dos para televisión. Una la está preparando Eduardo Chapero-Jackson, un filme pequeño pero muy ambicioso que estrenaremos este otoño, con Miguel Ángel Silvestre de protagonista. También para esa fecha estará en el mercado Agnosia , de Eugenio Mira. Estos dos casos son ejemplos de nuestra estrategia de detectar nuevos talentos. Para televisión preparamos una sobre el secuestro del Alakrana y otra sobre el accidente del avión de Spanair en Barajas.