Carme Chaparro conducirá en solitario las dos ediciones del fin de semana de Informativos Telecinco. El que ha sido su compañero de mesa, José Ribagorda, se encargará a partir de septiembre de las noticias de la noche en la privada junto a Marta Fernández.
-El próximo curso estará sola.
-El reto es importante. En televisión hay que cambiar, mover piezas para que el engranaje funcione mejor y el espectador tenga otra perspectiva.
-Usted ha pasado por todos los horarios.
-Sí. La hora que estás en directo es el regalo, el trabajo duro es todo lo que haces antes de sentarte en el plató, donde me relajo y lo paso bien.
-¿Y cuándo la noticia es mala?
-Solo hay un día en que todo es positivo, el 22 de diciembre. El gordo de la lotería siempre es felicidad, risas y champán. El resto de los días son negativos. Somos como el cirujano que, cuando opera a vida o muerte, entra en el quirófano con frialdad. Solo exteriorizamos el dolor al final. Cuando los atentados del 11-M, la tensión me mantuvo serena, solo 24 horas después me puse a llorar. Y con el último atentado de ETA, cuando terminó el programa fui consciente de que habían asesinado a dos guardias civiles.
-En la nueva temporada, el director del área, Pedro Piqueras, pasa al mediodía
-Tengo una curiosidad por ver qué pasa. Pedro remontó el informativo de la noche, que era la última opción y ahora es líder. He trabajado con él y es un gran profesional, domina el medio.
-¿Y usted?
-Para nada. Me siento cómoda ante la cámara, pero me muero de vergüenza cuando me veo, siempre me encuentro defectos. Soy una periodista que, por accidente, está presentando. Salir en la televisión engancha, pero no tanto como para necesitarlo.
-Creo que no le gusta nada que le pregunten por su imagen.
-No, pero ni a Iñaki Gabilondo ni a Lorenzo Milá les hacen ningún comentario sobre este tema y ellos se cuidan tanto como nosotras. Las mujeres que estamos en los informativos no somos caras bonitas ni bustos parlantes.