«Sigo la evolución del personaje para corregir fallos»

Lola Ramírez

TELEVISIÓN

El intérprete da vida a Ramón Rivas en «Amar en tiempos revueltos»

09 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Y no serán ni él ni su personaje quienes lo hagan. Manuel Bandera se considera una buena persona y también un pecador, pero no tanto como Ramón Rivas, el personaje que interpreta en Amar en tiempos revueltos (La Primera), un empresario al que le gustan tanto las mujeres como los negocios no del todo limpios.

-Ramón Rivas, su personaje en la serie, es un poco pendón, ¿no le parece?

-Sí, un poco mujeriego sí que es. No tiene una mujer al lado que le guste y se busca la vida de otra manera.

-No está enamorado de su mujer y ella además está llena de complejos, y la suegra es más mala que Caín. ¿Qué le aconsejaría usted a Ramón Rivas si fuera su amigo?

-Le tendría que aconsejar tantas cosas? Quizás que no fuese tan ambicioso a costa de lo que sea. La ambición no tiene por qué llevarte a hundir a nadie. A mí la ambición a costa de lo que sea no me gusta nada.

-Lo cierto es que su personaje es un poco duro, pero resulta atractivo. ¿Por qué será que todo lo que es pecado o engorda nos atrae tanto?

-Je, je, je. No lo sé, esa es una pregunta existencial. Pero lo cierto es que desde el principio de los tiempos lo que es pecado, lo prohibido, nos atrae.

-Usted de gordo, lo justito.

-Y tan justito. Yo nunca he tenido problemas de sobrepeso, siempre he sido muy activo, he hecho muchas y variadas cosas y, por tanto, ese problema no me ha atacado.

-En esta serie, los que perdieron la guerra son los buenos de la película. ¿Usted es bueno o gana siempre?

-Yo me considero una buena persona, pero no gano siempre, una cosa no está relacionada con la otra. Desgraciadamente en este mundo los que son buena gente no siempre ganan. Sería justo que fueran los malos quienes perdieran, pero no es así.

-¿Ve la serie?

-No suelo verme mucho, no me gusta; pero con esta serie como es diaria, a veces me meto en Internet para repasar determinadas secuencias de algún capítulo. Me gusta seguir la evolución del personaje para ir corrigiendo fallos.

-¿Cómo se las arregla para compaginar la serie y «Mira quién baila»?

-Pues con mucha organización, descansando lo que puedo, comiendo bien, intentando mantenerme bien y organizándome muchísimo.

-Se le ve muy puesto en danza. ¿Qué formación tiene como bailarín?

-Yo como bailarín tengo poca formación. Empecé a bailar muy tarde, con 21 años, y estuve como cinco o seis bailando. He hecho un poco de todo: ballet clásico, Graham, moderno.

-Con tantas condiciones, ¿cómo empezó tan tarde?

-Porque hacía otras cosas: jugaba al fútbol, era básicamente un deportista. Por pura curiosidad me metí en un seminario de gin jazz y me empezó a gustar el baile. Y ahí ya decidí ir a una academia.