«Poco a poco se está empezando a ver otra televisión»

Mercedes Rodríguez

TELEVISIÓN

La actriz, que protagoniza «Quart» en Antena 3, cree que el público está madurando y que cada vez elegirá mejores series

24 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Ana Álvarez (Jerez de la Frontera, 1969) se ha ganado credibilidad en el cine español (Jarrapellejos, Cha, cha, cha). Premiada hace años en el Festival de Estocolmo y de Cartagena de Indias con su personaje en La madre muerta, de Juanma Bajo Ulloa, no se había implicado en la televisión hasta que le ofrecieron un título del que defiende su calidad, Quart, la serie inspirada en la novela de Arturo Pérez Reverte La piel del tambor que emite Antena 3.

-¿Desconcertada por los datos de audiencia?

-Hay calidad. Además, tiene intriga, un triángulo amoroso, y es un producto muy orientado a la televisión.

-Usted ha hecho poca televisión. ¿Por qué?

-O bien porque estaba haciendo cine o porque lo que me han ofrecido no me ha gustado. Quart tiene lo mejor de la tele, es decir, que la ve todo el mundo, y la calidad del cine.

-¿Qué le parece la televisión como espectadora?

-Los gustos del público están madurando y se están eligiendo buenas series, aunque por ahora sean la mayoría norteamericanas, ya que las españolas aún están por detrás. Poco a poco se está empezando a ver otra televisión.

-Interpreta a una restauradora de arte, una mujer con un poso muy dramático...

-Es una mujer profesional, muy de hoy, fuerte y luchadora. Un personaje bonito, con muchas contradicciones a nivel sentimental y humano. No me identifico mucho con mis personajes, pero en este caso sí, desde el amor profundo que tengo a mi trabajo, como Macarena al suyo.

-¿Y en los conflictos sentimentales?

-En una situación como la de Macarena, nunca. Quiere a dos hombres de distinta manera. Está entre dos amores. En su día amó al sacerdote, pero eso no puede fructificar. Rehízo su vida, y de repente él vuelve a aparecer.

-Le han dado sobre todo papeles de intensidad dramática. ¿Encajan más con sus características?

-Sí es verdad que me dan más esos papeles, con lo cual tengo experiencia acumulada. Pero a mí no me importa tanto el género de una obra como que el perfil del personaje sea interesante, que esté bien escrito. Se me conoce mucho por La madre muerta, que es un drama, y quizá por eso se destaca de mi ese rasgo dramático.

-Llegó a la interpretación a través de la moda...

-Yo quería ser periodista o escritora. Pero una vez que probé la interpretación no lo quise dejar. Llegué a Madrid y a través de terceros me propusieron ser modelo. A esa edad te ofrecen viajar y dices que sí rápidamente. Estuve en Japón, Grecia... Viajé mucho. Me ofrecieron intervenir en una película. En definitiva, se sucedieron una serie de casualidades fantásticas, pero después de hacer el primer largometraje me metí en la Escuela de Arte Dramático y dejé todo, porque para ser actriz no hay que estar tonteando con otras cosas.

-¿El atractivo físico le abrió las puertas?

-Abre tantas como cierra. Cuando los personajes se describen sólo porque son atractivos, cosa que pasa, suelen ser papeles horrendos. El cine está muy en mano de hombres.