Anuncia inversiones realistas y no «de boquilla, como hasta ahora»
04 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Mariano Rajoy no paralizará el AVE a Galicia si vence en las elecciones generales de noviembre. Al contrario, el PP quiere dejar su sello propio en la culminación de la obra para que el proyecto «deje de ser de boquilla». Ese es el compromiso que el candidato popular a la presidencia del Gobierno adquirió ayer a los pies del castillo de Soutomaior, adoptado por el PP como talismán electoral para arrancar cada año el curso político.
En la intervención con más referencias a Galicia de las realizadas hasta ahora al final del verano en dicho enclave, Rajoy respondió por primera vez a las continuas peticiones que el ministro de Fomento, José Blanco, ha venido lanzando para que el líder popular se comprometa públicamente con la continuidad del AVE y el calendario trazado para aprobar las inversiones pendientes. «Quiero reiterar mi compromiso y el de mi partido con la alta velocidad a Galicia», dijo Rajoy, para quien dicha infraestructura es «buena para el centro y el noroeste y por lo tanto para toda España», añadió para combatir así los recelos que el tren rápido a Galicia está suscitando en formaciones como CiU en Cataluña o la liderada por Francisco Álvarez Cascos en Asturias.
Diferente es el juicio que le merece la gestión de dicha obra por parte del Gobierno socialista, «porque durante estos años aquí hemos tenido un AVE de boquilla», dijo para descalificar el baile de fechas registrado en las dos últimas legislaturas para alcanzar la culminación del tendido.
«Sin fechas falsas»
«Tres fechas comprometidas, 2009, 2012 y 2015 y las tres incumplidas y yo lo que quiero para Galicia es un AVE real», dijo para marcar distancias con la tramitación del proyecto que han llevado a cabo los ministros de Fomento del PSOE.
Pero pese a dicho reproche, el líder conservador dejó en el aire ante el presidente de la Xunta y buena parte de sus conselleiros, diputados, senadores y alcaldes de la comunidad, la adopción de un posible nuevo calendario si el 20-N se convierte en presidente del Gobierno. Mariano Rajoy advirtió que él hará un «AVE real, con la verdad y sin fechas falsas de finalización; con presupuestos e inversiones realistas, y pagándolo, no como ahora», incidió para asegurar que el actual Ejecutivo aún no ha sufragado «prácticamente nada» de la infraestructura en marcha. «Finalizarlo y pagarlo será una de las prioridades de mi Gobierno», concluyó el político gallego.
El PP, a través de los análisis hechos por la Xunta respecto al ritmo de las obras e inversiones, considera que no será posible poner en marcha el AVE antes del 2018, tres años más tarde de lo trazado desde Fomento, cuyo titular insiste en que sigue siendo posible alcanzar dicho hito a finales del 2015.