Carracedo confía en que Galicia puede liderar varias áreas científicas
25 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ángel Carracedo Álvarez (Santa Comba, 1955) tiene un punto zen. Puede estar desbordado por un trabajo que lo lleva a viajar la mitad del año, por la responsabilidad de dirigir a un grupo de casi cien científicos o por la dirección del Instituto de Medicina Legal de Santiago y la Fundación Pública Galega de Xenómica, o por la autoexigencia que se impone por mejorar, por dar siempre un paso más para lograr que Galicia se sitúe en la vanguardia de la ciencia, pero nunca pierde la calma. Ni tampoco una sonrisa tímida que contagia entusiasmo y convicción. Esconde un torbellino de hiperactividad en un cuerpo menudo que al exterior transmite serenidad.
-Usted, en particular, y su grupo, en general, son líderes mundiales en medicina legal y forense. ¿Es una demostración de que Galicia también puede ser líder en ciencia?
-Creo que Galicia puede ser líder de cualquier cosa y que hay gente con capacidad para serlo. En el área que a mí me compete supone un orgullo haber sido reconocido por agencias independientes como el grupo de más producción científica en la última década. Ahora mi ilusión es lograrlo también en otras áreas.
-¿Cuáles?
-Fuera de la genética forense nuestras áreas de trabajo más importantes son neurogenética, genética del cáncer, de enfermedades psiquiátricas, cardiológica y oftalmológica y farmacogenética. Son todas áreas dirigidas por investigadores que creo que son muy, muy buenos. Haré todos los esfuerzos que me quedan en mi vida para que tengan todas las facilidades y todo mi apoyo para que algún día ellos también lideren sus especialidades. ¿Que alguno de ellos lo conseguirá? No me cabe duda.
-¿Cuál es el secreto para liderar un área que en España no está muy mimada?
-Es un secreto sorprendente en medicina forense, porque en medicina clínica el apoyo que tenemos es evidente. Pero en todo lo relacionado con justicia es mucho más difícil, porque España nunca le prestó demasiada atención a la justicia ni a la medicina legal, por eso es más sorprendente si cabe. ¿Cuál es el motivo? Primero la gente, porque tenemos muy buena gente, y segundo la capacidad de liderazgo y la internacionalización.
-Y ello pese al funcionamiento caótico que ha denunciado en más de una ocasión. ¿Por qué?
-Por la falta de estructura. El problema de la medicina legal es que ha copiado las estructuras de Justicia en vez de copiar las de Sanidad. Entonces, en España, por ejemplo hay una tradicional separación completa entre la medicina legal académica y la medicina forense práctica, lo cual es absurdo porque no puedes enseñar sino trabajas en algo concreto. Esto para empezar, aparte de que es un campo ligado a la actividad judicial y policial y solo hay que ver la cantidad de laboratorios forenses de distintos organismos que tenemos. La medicina forense en España es un caos desorganizado, esa es la realidad. Pero, a pesar de ello, hay muy buenos peritos.
-Usted dedica mucha atención a la farmacogenética. ¿Tendremos fármacos personalizados en función del perfil genético del paciente con sello gallego?
- Yo impulsé esta área con esa ilusión, porque me parece que no solo hay que trabajar a nivel de investigación, sino también de traslación a la clínica. La farmacogenética es un campo muy esperanzador, porque las estimas son que un tercio de los fármacos que utilicemos en aproximadamente cinco a diez años requerirán diagnósticos genéticos personalizados antes de aplicarlos. Yo soy optimista.