Tanto el alcalde de Santiago como José Blanco habían barajado en su día que estuviera lista en el primer semestre del año.
28 mar 2011 . Actualizado a las 21:19 h.La nueva terminal del aeropuerto de Lavacolla, en Santiago de Compostela, estará terminada a finales de abril y entrará en funcionamiento en septiembre, después del proceso de rodaje de las instalaciones, ha anunciado el secretario de Estado de Transportes de Fomento, Isaías Táboas.
El anuncio lo ha hecho tras una visita a las obras en la terminal acompañado del alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, quien recordó que el Plan Director de 2002 preveía que las obras de la terminal empezaran en diciembre del 2011.
El alcalde celebró no sólo que se hayan adelantado las obras, sino que se consiga poner en funcionamiento la terminal en los plazos en los que se vaticinaba iniciarla, y antes de diciembre de 2013, cuando se preveía terminarla.
Bugallo explicó que la empresa constructora pronosticó que la construcción duraría 26 meses, si bien recientemente informaron de que podían adelantar el remate de la obra al mes de febrero.
Bugallo recordó las declaraciones del ministro de Fomento, José Blanco, cuando aseguró que la terminal se acabaría con antelación y que, por lo tanto, podría entrar en funcionamiento ya en abril.
A este respecto, reiteró que el anuncio de Blanco se debió a una previsión de la empresa constructora, y sostuvo que, «en cualquier caso», se están respetando los plazos.
En este sentido, antes del mes de mayo se rematarán el equipamiento interior, la instalación de cafeterías y los elementos de facturación, entre otros, y, a continuación, se iniciará un período de pruebas, que no se hizo en terminales como la T4 del aeropuerto de Barajas, en Madrid, matizó Bugallo.
Si bien el alcalde consideró que era preferible que la terminal «entrara en funcionamiento antes del 25 de julio», reconoció que es mejor hacerlo bien y esperar hasta septiembre, para evitar problemas iniciales como los de la terminal madrileña, insistió.
Con sus 215.00 metros cuadrados, la nueva terminal del aeropuerto de Santiago es «la obra más grande de Santiago», afirmó Bugallo, tras aclarar que 75.000 metros cuadrados corresponden al edificio y 140.000 a los aparcamientos.
El Ministerio de Fomento ha invertido 270 millones de euros en la construcción de la nueva terminal, que permitirá acoger a más de 4 millones de pasajeros al año, en lugar de los 2,5 millones actuales; 3.500 plazas de aparcamiento; 84 para taxis, y 12 para autobuses.
En el edificio procesador se realizarán todos los procesos de facturación y recogida de equipajes, con 23 mostradores de facturación y cuatro hipódromos de recogida de equipajes.