PP y Bloque sellan una alianza por el catálogo, financiación y empleo
17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El único gran acuerdo sellado por la Administración gallega y el Gobierno central en esta legislatura, dirigido a garantizar la llegada del AVE a Galicia en el año 2015, empezó a resquebrajarse ayer, en la jornada de cierre del debate sobre el estado de la autonomía. El grupo del PP se resignó a aprobar en solitario una propuesta de resolución para reivindicar que este mes se liciten los tramos pendientes del acceso a Galicia a través de Ourense, tal y como acordaron el mandatario gallego, Alberto Núñez Feijoo, y el ministro de Fomento, José Blanco, en la reunión mantenida en Madrid el pasado mes de diciembre.
En dicho encuentro ya se pactó, en realidad, un pequeño retraso técnico en el calendario de las licitaciones marcado en el llamado pacto del Obradoiro, que rubricaron en julio del 2009 la Xunta y el Gobierno central. No obstante, el Grupo Popular transformó esa decisión en una propuesta de resolución parlamentaria para que la asumiesen todos los grupos con el fin de evitar más demoras, si bien se encontró con que lo que era válido hace solo tres meses, ahora no lo asume ni el BNG, que votó en contra, ni el PSdeG, que se inclinó por la abstención, dejando al PP y al Gobierno de Feijoo como los únicos valedores de los compromisos asumidos por Fomento.
El portavoz socialista, Abel Losada, aprovechó su última intervención ante el pleno para aclarar que el motivo del desmarque del PSdeG estribaba en que lo que pedía en realidad el PP «non está no pacto do Obradoiro», dijo, antes de aseverar que el mayor retraso en la llegada de la alta velocidad ferroviaria se debió no al PSOE ni al actual ministro de Fomento, sino al ex ministro Álvarez Cascos y a «aquela liña única que cruzaba o Padornelo».
Retraso de tres meses
Distinta visión trazó el viceportavoz popular, Pedro Puy, quien remarcó que el acuerdo planteado ayer estaba recogido en el pacto del Obradoiro de forma indirecta, pues este protocolo ya exigía que la licitación estuviera hecha hace tres meses.
PSOE y PP sí hablaron el mismo lenguaje en otra resolución socialista, de la que se descolgó el BNG, para reivindicar el carácter estratégico del AVE gallego y la conexión con Portugal, pero sin aludir a los plazos de puesta en servicio.
El desencuentro en torno al AVE no impidió que los grupos políticos mantuvieran los acuerdos en otros capítulos. El grupo que sustenta al Ejecutivo autónomo reactivó su entendimiento con el BNG con cuestiones clave, que se tradujeron en la votación conjunta de una resolución en favor del catálogo priorizado de medicamentos, medida recurrida ante el Constitucional por el Gobierno central y de la que ayer se demarcaron los socialistas con un voto en contra.
El BNG también apoyó al PP en la reclamación de los 805 millones de euros de financiación autonómica a la Administración del Estado que, según la Xunta, se le adeudan de este año. Los nacionalistas condicionaron su apoyo a que, en caso de que el diálogo con el Gobierno central no dé sus frutos, el Ejecutivo de Feijoo se comprometa a reclamar judicialmente la deuda ante el Constitucional.
La alianza PP-BNG también se extendió al empleo, al reivindicar ambos la plena autonomía de la Xunta para legislar en la materia.