La población de la comunidad bajó en casi dos mil habitantes en el 2010
18 ene 2011 . Actualizado a las 11:36 h.Cuando a finales de diciembre próximo se apruebe el nuevo padrón municipal se certificará que Galicia habrá perdido en el último año alrededor de 2.000 habitantes. Así se advierte en la estimación de población que el Instituto Nacional de Estadística (INE) hizo pública ayer con datos a 1 de enero del 2011, en una primera lectura de los registros censales de los últimos doce meses. Se habrá puesto final así a los tímidos crecimientos de los años anteriores, y comenzará una senda descendente en el volumen de población de la comunidad, que los expertos advierten de que no se frenará al menos en las próximas cinco décadas.
La provincia de Lugo perdió en el período que se acaba de analizar 2.965 habitantes y otros 1.832 la de Ourense, mientras que A Coruña creció en 1.840 y la de Pontevedra, en otros 1.004, según las estimaciones del INE, que dibujan así una Galicia con 1.953 habitantes menos entre el 1 de enero pasado y la misma fecha del 2010.
Entre los motivos de ese descenso se recalca una especial incidencia de la inmigración, que se recortó el pasado año, evidenciando que Galicia es menos atractiva para nuevos pobladores en medio de la crisis, como ha ocurrido también en el conjunto de España, pero no en cambio en comunidades como Cataluña, el País Vasco, Aragón o Asturias, que captaron durante el 2010 más extranjeros que el ejercicio anterior, o Castilla y León, Valencia y de nuevo la autonomía vasca, que atrajeron también más emigrantes españoles que un año antes.
Si durante el 2009 se instalaron en Galicia 14.880 extranjeros y 25.698 españoles, el año pasado los llegados de otros países cayeron a 13.800 y los procedentes del resto de las comunidades autónomas, a 23.543. Así pues, en el ejercicio recién concluido eligieron Galicia para establecer su nueva residencia 3.235 personas menos que en el ejercicio anterior.
Crece la inmigración interior
La reducción en la aportación de nuevos habitantes se compensó mínimamente en una menor salida de residentes en Galicia hacia el extranjero, aunque en cambio creció la emigración hacia el resto de España.
Un año más, la búsqueda de nuevos horizontes fuera de Galicia llevó a más de 30.000 personas a abandonar la comunidad. Exactamente, fueron 31.249 los residentes en algún municipio gallego los que se fueron más allá de las fronteras autonómicas, 21.770 de ellos sin salir de España y otros 9.479 para probar suerte en algún país del extranjero.
Pontevedra, pese a ser una de las provincias gallegas con mayor atractivo para la población inmigrante, es en cambio la única de la comunidad donde creció en el pasado ejercicio el contingente de emigrantes hacia otros países. En cualquier caso, su saldo migratorio sigue siendo positivo, al llegar 996 personas más de las que pusieron una frontera de por medio para buscar nuevo hogar o un empleo.