En el incendio, ocurrido en la parroquia de Barcia, fallecieron la hija, de 21 años, con un golpe en la cabeza, y un octogenario que durante años trabajó con la familia. Otras dos personas lograron salvar su vida. El suceso podría deberse a problemas económicos de la familia.
29 oct 2010 . Actualizado a las 22:35 h.El trágico suceso que conmueve a Lalín desde primera hora dio al mediodía un giro inesperado al encontrar la Guardia Civil al matrimonio que había sido dado por desaparecido al declararse un incendio en su vivienda rural de Lalín, y en el que fallecieron dos personas, una de ellas su propia hija. El matrimonio, formado por José Mouriño y su esposa Carmen, ha sido detenido como medida cautelar hasta tanto no se determinen las circunstancias del suceso. De todas formas, poco a poco se van conociendo más datos que aportan un poco de luz al extraño suceso. Al parecer el matrimonio ha confesado ser autor del fuego por supuestos problemas económicos.
Después de provocar el incendio se escondieron en una fosa de purín del establo contiguo a la vivienda con la intención de suicidarse, según habrían confesado en las últimas horas. Sin embargo, en torno al mediodía fueron hallados por un guardia civil que les oyó hablar. Aparentemente, estas dos personas se encontraban bien, sin heridas visibles, aunque fueron trasladas inicialmente al ambulatorio de Lalín y después al Hospital de Santiago.
Fuentes de la Policía Local de Lalín informaron de que los Bomberos habían apreciado un fuerte golpe en la cabeza de la joven fallecida, mientras que la otra víctima no presentaba ningún signo aparente de violencia.
Dos muertos
El incendio se produjo sobre las 7:30 horas de hoy en una vivienda habitada, situada en la parroquia de Barcia del término municipal de Lalín.
En el interior del inmueble, que consta de un sótano, bajo y planta, se localizaron los cadáveres de un hombre de 85 años, Amador Vázquez, quien durante muchos años trabajó con la familia, y de Sonia Mouriño, de 21 años, hija del matrimonio.
Previamente, Protección Civil, que colaboró junto con el equipo de Bomberos en las labores de extinción del incendio, había podido rescatar con vida a otros dos moradores, concretamente la abuela, de unos noventa años, y un tío de la víctima, llamado Manuel y de 55 años. Estas dos personas pudieron salvar la vida probablemente porque dormían en la planta baja de la vivienda.
Fuentes de la Guardia Civil informaron a EFE de que el caso está en manos del Juzgado número 2 de Lalín, bajo secreto de sumario.
Alarma desde primera hora
Según las versiones de algunos vecinos de casas próximas, la alarma del fuego la dio sobre las siete de la mañana un joven, al parecer de nacionalidad extranjera, que ayudaba a la familia en las labores agrícolas.
La familia que habitaba la vivienda era muy conocida en la comarca y el padre, José Mouriño, presidió la cooperativa agraria Xuncoga.