Desalojan una residencia de mayores y varias casas por un fuego en Ponteareas

L. Míguez / P. Seoane / F. Albo VIGO/OURENSE/MONFORTE/LA VOZ.

GALICIA

El calor reactivo los fuegos provocados de la semana pasada en la zona y resultaron afectadas 50 hectáreas

12 ago 2010 . Actualizado a las 09:31 h.

Una residencia privada con 25 mayores y varias viviendas desalojadas. Esta fue la principal consecuencia del incendio que ayer por la tarde puso en jaque a Ponteareas y terminó arrasando 50 hectáreas de terreno. El calor de estos días reactivó los fuegos provocados que se registraron la semana pasada hasta el punto de que las unidades militares se vieron desbordadas y fue necesaria la colaboración de dos helicópteros y tres hidroaviones. En la extinción colaboraron también los servicios de Protección Civil de varios concellos cercanos, los bomberos municipales, unos 50 militares, cinco motobombas, cuatro agentes forestales y un técnico que realizó labores de coordinación. Las llamas, iniciadas sobre las 14.30 horas, amenazaron un núcleo de casas de la parroquia de Cumiar, por lo que se tomó la decisión de que los vecinos abandonaran sus viviendas. Lo mismo ocurrió con la residencia privada, cuyos mayores fueron trasladados a una vivienda cercana y un restaurante, según detalló el edil Juan Carlos González. Pese a que no corrieron peligro, el riesgo de inhalación de humo provocó que, al cierre de esta edición, no hubieran podido regresar a sus habitaciones, cuando las brigadas seguían trabajando para refrescar el área y evitar que el fuego rebrotase. «Ha ido cogiendo fuerza y nos resultó imposible de parar antes, así que se ha extendido y nos ha desbordado», apuntó el responsable de extinción, Pablo Lerco. Parte de los efectivos tuvieron que abandonar el lugar sobre las 20.30 horas para dirigirse a otro fuego en el cercano municipio de As Neves. La comarca sufrió una de sus peores tardes del verano, ya que en O Porriño también se registró otro incendio en la parroquia de Torneiros que llegó a situarse a menos de 40 metros de unas casas. Finalmente, fue extinguido por trabajadores del parque comarcal. Los alrededores de Ourense Hasta 32 brigadas lucharon contra un incendio en las afueras de Ourense, en la parroquia de Castro de Beiro, que había comenzado sobre las cuatro menos cuarto de la tarde del martes y no fue posible controlar hasta poco después del mediodía de ayer. Desde primera hora de la mañana, la concentración de medio aéreos permitió apurar las labores para acabar un fuego que afectó una superficie que Medio Rural cifra en 45 hectáreas, de las cuales algo más de 12 corresponden a arbolado. La difícil orografía dificultó la extinción, en la que se precisaron 14 motobombas, 15 helicópteros y 7 aviones. Dada la virulencia del fuego y la presencia de casas, Medio Rural desplazó una unidad de mando avanzado. Ya en otro incendio, en el municipio ourensano de Cualedro, quedaron afectadas por las llamas un total de 28 hectáreas durante las siete horas en que permaneció activo, hasta la medianoche del pasado martes. Ya en la provincia de Lugo, en Sober, un incendio -declarado poco después de las cinco de la tarde del martes- continuaba activo a última hora de ayer en una zona escarpada del cañón del Sil en la que el trabajo de extinción resulta muy complicado. De hecho, lograron atajar el fuego en la mayor parte de la superficie afectada, en la parroquia de San Martiño de Anllo, pero al final del día seguían humeando pequeños focos en lugares inaccesibles a los medios terrestres, por lo que no se descartaba la posibilidad de que el incendio se reavivase a pesar de estar ya casi controlado. Medio Rural estima que afectó a unas 70 hectáreas de terreno y quemó vegetación arbustiva y una superficie no determinada de pinos y otros árboles. El alcalde, José Gómez, cree que fue intencionado y dice que, según algunos vecinos, se originó a la vez en tres puntos.