El nuevo puerto coruñés ya tiene dique

R. Domínguez A CORUÑA/LA VOZ.

GALICIA

Las banderas de Galicia y España, un árbol y un cartel en el que puede leerse «Final del camino» coronan el espigón de Langosteira 3.382 metros mar adentro.

04 ago 2010 . Actualizado a las 13:32 h.

El dique del puerto exterior de A Coruña alcanzó la semana pasada el punto kilométrico 3,382, estación final para el espigón principal de Langosteira. Cinco años después de que en la costa arteixana comenzasen los primeros desmontes, se da así por terminado el avance terrestre de unas obras cuya puesta en marcha supuso todo un desafío, y no solo técnico, tras la catástrofe ecológica del Prestige .

El hito del dique fue motivo de celebración y también tiempo para felicitarse. Junto a los símbolos, árboles y banderas, y el ilustrativo cartel de « Final del camino» colocado en la punta, hubo intercambio de enhorabuenas. El presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, Enrique Losada, mostró su satisfacción por haber llegado a la meta y haberlo hecho, además, en plazo. En tiempo y forma. Transmitió así su felicitación a las constructoras, a todo el equipo directivo del proyecto y, por supuesto, al personal que participa en los trabajos. Hasta 800 trabajadores han coincidido sobre el terreno en los períodos punta de actividad. Sin embargo, cuatro de ellos fallecieron en accidente laboral.

22 metros de más

Las medidas del dique exceden en 22,46 metros la longitud prevista inicialmente, pero no ha sido un despiste: servirán para facilitar la construcción del morro que protegerá la estructura de los temporales de invierno. Esta cobertura se instalará, con todas sus capas, durante la campaña del 2011, para la que también se reserva la conclusión del espaldón y de las explanadas, que alcanzarán una superficie total de 144 hectáreas. Además, habrá que construir el muelle transversal, de 920 metros de largo, y el martillo perpendicular al dique, que medirá 390.

Aún así, Enrique Losada considera que, salvo que las circunstancias meteorológicas lo impidan, se finalizará la totalidad de la obra contratada en el plazo fijado, septiembre del año que viene. Si los temporales respetan Langosteira, la velocidad de crucero en el ritmo de ejecución permitirá entonces que el nuevo puerto exterior inicie su actividad en el 2012 con el movimiento de algunas mercancías, mientras se realizan las obras complementarias para que alcance su operatividad máxima.

El final del espigón principal se produce, además, en un momento especialmente dulce para el puerto coruñés y tras no pocos sinsabores por la financiación. El propio presidente recordó que se ha conseguido despejar las dudas sobre el dinero para el proyecto: «Los vientos son muy favorables», dijo gráficamente.

Los acuerdos entre Autoridad Portuaria y Puertos del Estado suponen un nuevo plan de negocio y también otro planteamiento técnico para disponer de más superficie para las mercancías. La planificación de los accesos, por carretera y ferroviarios, y la dotación de suelo industrial, con el desarrollo del polígono de Morás, son los otros elementos claves para el despegue del nuevo puerto, un «motor económico e industrial no solo para A Coruña y su área metropolitana, sino también para toda Galicia», recordó el presidente de la Autoridad Portuaria coruñesa.