«Quiero ser controladora y Traducción me ayuda por el idioma; Periodismo me gusta»

E. Á. SANTIAGO/LA VOZ.

SELECTIVIDAD

28 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Estudió el bachillerato de ciencias de la salud, que en teoría la conduciría a las carreras que actualmente tienen un mayor grado de inserción laboral, pero el destino o la vocación han querido que Carolina Basterrechea se plantee la entrada en algunos de los títulos que no destacan precisamente por su elevado porcentaje de empleabilidad: Traducción e Interpretación, que forma parte de un área de conocimiento con un 55% de titulados trabajando a los dos años de finalizar la carrera; o Periodismo, con peores estadísticas, un 53,55%.

Sin embargo, tiene las cosas claras. Su objetivo es ser controladora aérea. Para ello necesita una titulación, así que pretende decantarse por una que le aporte idiomas (Traducción e Interpretación) o que simplemente le guste (Periodismo). También pensó en Filología Inglesa, que también figura en la parte baja del ránking de inserción, pero en este caso la desanima el hecho de que, si no logra ser controladora, «la salida laboral queda limitada a la docencia».

En clase apenas les han hablado de la inserción de las distintas titulaciones, pese a que van a dar el salto a la vida universitaria. «Nos hablaron mucho de la selectividad y de los cambios que han entrado en vigor este curso, pero no de las salidas de las carreras», cuenta Carolina. Las dudas son una constante en estos jóvenes: «Mucha gente espera a ver la nota de selectividad para decidirse. En general no lo tienen muy claro».

En la familia también hay consejos. Y en ellos se combina que no olvide su vocación, pero que piense también a largo plazo. «En mi casa me dicen que estudie algo que me guste, sobre todo para que no abandone la carrera, pero también que piense en el futuro», explica. De momento tiene las cosas claras, y aunque las titulaciones elegidas no sean a priori las que tienen mayor inserción, dice que el que la sigue, la consigue.