04 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
En su declaración ante la jueza, la cuidadora, una empleada del hogar, admitió que guardaba en el pastillero de su bolso tres cajas de medicamentos, entre ellos el Seroquel, que reduce el riesgo de episodio de cambio de ánimo en el trastorno bipolar, y el Noctamid, un medicamento del grupo de las benzodiacepinas. La mujer alegó que ignoraba si le faltaba algún trocito de esas pastillas. No descartó que los niños se las quitaran en un juego. La jueza decidió imputar también a los padres porque, hace años, Menores les abrió un expediente porque sus dos hijos mayores ingirieron pastillas de forma accidental.