La Universidade de Santiago considera que un nuevo plan de financiación es imprescindible
29 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La festividad de Santo Tomás de Aquino, patrón de los universitarios, sirvió ayer para que los rectores de A Coruña y Santiago volvieran a insistir en que necesitan una mayor financiación para afrontar todos los retos del futuro más inmediato. El rector de la institución coruñesa, José María Barja, recordó que el próximo curso quedará implantado el nuevo espacio europeo de enseñanza superior, «unha oportunidade para mellorar a nosa oferta académica e científica; como un reto para modernizar as nosas estruturas e o noso funcionamento, dispostos a non perder este tren, vencer o inmobilismo e demostrar a nosa flexibilidade para responder á sociedade».
Sin embargo, para conseguir estos objetivos la Universidade da Coruña (UDC) tiene que superar una serie de obstáculos, uno de los cuales es la falta de recursos financieros. Gran parte de la culpa de este déficit está en el «preocupante recorte na partida que lle transfire a Xunta ás universidades galegas. Un recorte que condiciona, de xeito non menos preocupante, a marxe de manobra que temos para responder, con calidade e eficacia, tanto ás nosas obrigas cotiás como a retos inmediatos».
Por este motivo, Barja anunció que esta institución «seguirá esixindo» una financiación estable y suficiente «para poder cumprir as nosas misións: ensinar, investigar e transferir coñecemento». El rector apuntó que en los dos últimos ejercicios ya tuvieron problemas por falta de presupuesto, pero gracias a la prudencia y al ahorro pudieron sacar adelante los cursos «con dignidade, a pesar dun panorama tan adverso». Sin embargo, este panorama no puede prolongarse más tiempo, porque «esta situación xa non será sostible no futuro inmediato. Resulta imposible non só enfrontar modernización ningunha, senón sequera cubrir os déficits históricos, que, vinte anos despois da súa creación, segue padecendo a UDC». Por todo ello, advirtió de que el plan de financiación de las universidades del 2005-2010 no ha cumplido sus objetivos, y que esperan que esta situación cambie a la hora de negociar el próximo documento. Barja abogó por un sistema universitario unido, que comparta sinergias, y que tenga «altura de miras, para abandonar caducas torres de marfil e enfronte as novas realidades con perspectiva e sentido de anticipación».
«Case un milagre»
Por su parte, su homólogo compostelano, Senén Barro, declaró ayer en Lugo que no disponer de forma «inmediata» de un plan de financiación puede debilitar «de forma irreversible» las posibilidades de la institución de mejorar «como universidade e como servizo público para o conxunto da sociedade». Para Barro, se puede considerar «case un milagre ter conseguido a consideración de campus de excelencia internacional, algo que se debe a un moi coidado e traballado proxecto institucional e ao esforzo do persoal da Universidade para facer máis e mellor con menos». El rector explicó que gracias a que prosperó la negociación de la Xunta ha sido posible elaborar un presupuesto para este año, garantía para que la Universidad transite «dun modo razoable e ben organizado» hacia un nuevo plan de financiación, «agora xa absolutamente imprescindible».