Manuela, con una salud sorprendente, los cumplió ayer; su prima María los celebró en agosto, y a Jesusa, otra de las longevas vecinas, le tocará la próxima semana
02 ene 2010 . Actualizado a las 14:37 h.Rodís es una parroquia de Cerceda a medio camino entre Carballo y Ordes de 27 kilómetros cuadrados y 1.300 vecinos que se reparten en sus 38 lugares. El más poblado, A Silva, le da fama por su histórica Feira das Nenas. Tal vez haya que crear una versión adaptada a los tiempos, y titularla, por ejemplo, A Feira das Centenarias. En la Galicia de hoy, hablar de los que tienen cien o más años de vida casi no tiene mérito, porque se reproducen sin parar. Otra cosa es lo de Rodís: tres de 104 años en tan escaso radio, dos de ellas primas y otras dos casi vecinas. Pocas parroquias gallegas, tal vez ninguna, pueden presumir de tanto en tan poco.
La protagonista de ayer fue Manuela Golán Juncal, del lugar de A Tablilla. Para ella, el año nuevo siempre es vida nueva, porque cada 1 de enero va haciendo historia. Ayer, para disfrutar de sus 104 años, lo hizo en familia. Si ya es llamativa la edad que tiene, más lo es verla y escucharla. Ella misma describe sus quehaceres diarios: «Érgome sobre as 11 ou as 12, lavo a cara, péinome, baixo para a cociña, séntome ao lado dela, doulle de comer ás galiñas e recollo os ovos ou estendo a roupa. Máis traballo xa non podo facer». En este autorretrato diario le ha faltado decir que ve muy bien (lee La Voz a diario), oye regular, lo recuerda todo, le gusta el pescado, brinda con champán en las ocasiones especiales (ayer lo fue), mantiene una complexión delgada (cree que es una de las claves para llegar a muy viejo) y, por pedir, echa de menos no haber nacido algo más tarde, «para poder conducir os coches como o fan agora as mulleres». Manuela ve la tele, se baña sola, juega a las cartas y es presumida. Tuvo seis hijos, dos fallecieron. Pudo emigrar a Argentina de mocita y sus padres no la dejaron. Eran cinco hermanos y le queda una, de 95.
«Médico de si mesmo»
No tuvo enfermedades, salvo una vez, hará cinco años, cuando le daban ya poco tiempo. Por suerte, fallaron. «Un ten que ser médico de si mesmo», acostumbra a decir.
Su prima es María Fariña Golán, quien ya cumplió los 104 el 24 de agosto en su casa de Rodís. Su salud no tiene nada que ver con la de Manuela. «Leva 33 meses encamada e alimentándose por unha sonda», relata con pesar su único hijo (ella tampoco tuvo hermanos), José Vázquez, de 66 años. Antes ya había tenido que hacer uso de la silla de ruedas. «Pasou por moitas», recuerda el vástago, quien explica que ya no habla y apenas conoce.
Y falta Jesusa Suárez Gómez. Los 104 los celebrará en una semana, el día 9. Estos días estaba algo pachucha, según explica su hijo José. Vive con él y con su nuera, María, en la localidad de Cerdeira. Salvo esta incidencia, hasta ahora se ha encontrado siempre muy bien. Es la que más años lleva viuda de las tres: 44.
El caso de Manuela, Jesusa y María es llamativo, pero Rodís da más de sí. Hace muy poco falleció en Cuba Manuel Golán Castro, nacido en el lugar de Vilamarta, según explicó ayer un familiar. Tenía 105 años, cumplidos el 12 de abril. Había emigrado hace mucho, para evitar la guerra del Rif, la de principios de los años veinte, y de paso escapó de la civil que vendría una década más tarde. En Cuba tuvo una vida muy prolífica, llevando el apellido Golán (algo va a tener que ver con la edad) a numerosos rincones de la isla.
Otros casos
Este pariente relata otros casos más o menos recientes de larga vida en Rodís. Como una vecina que falleció el último día que tenía 99 años y la enterraron cuando cumplía los cien, o aquella que se había ido a otro municipio, para abandonarlo definitivamente también a los cien.