Feijoo propondrá al Gobierno pagar la deuda al Estado al final de la crisis

GALICIA

La conselleira Fernández Currás dice que es «un prezo moi caro por un préstamo que ninguén ten solicitado»

23 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno gallego puso ayer sobre la mesa su voluntad de abrir una negociación con Madrid para conseguir un aplazamiento en la liquidación de los 1.900 millones de euros que le adeuda al Estado por los anticipos recibidos sobre la previsión de recaudación fiscal del 2008 y el 2009. El envite lo lanzó Feijoo en una entrevista radiofónica y fue secundado en el Parlamento por su conselleira de Facenda para defenderse de quienes acusaron al presidente de la Xunta de llamar a la «insumisión» contra el Estado.

El jefe del Ejecutivo autónomo matizó ayer las palabras pronunciadas el lunes en Madrid, donde dejó entrever que la Xunta no podría asumir la retención de los 1.900 millones que le practicará el Estado a partir del año 2011. Feijoo reiteró el escaso margen de maniobra que tiene su Gobierno para encajar esta devolución en pleno contexto de crisis, y señaló que «lo razonable» sería abrir una negociación bilateral con el Ejecutivo central para pactar un aplazamiento en el pago de la deuda contraída.

El guión marcado por Núñez Feijoo por la mañana fue seguido por la tarde por la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, en el transcurso de una comparecencia parlamentaria concebida para explicar cómo tiene previsto la Xunta zanjar con el Estado el pago de los 1.900 millones de euros que estima deberá devolver.

Fernández Currás denunció desde la tribuna de oradores que la obligatoriedad de liquidar los anticipos con el Estado en los plazos previstos «lastraría» las cuentas de la Xunta hasta el año 2015, a la vez que acusó al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero de trasladarle a las comunidades autónomas «o déficit que o Estado asumiu no 2008», valiéndose del «chantaxe» y el «escurantismo».

En el «peor momento»

La conselleira recordó también que la Xunta debe asumir la retención de los 1.900 millones que le practicaría la Administración del Estado a partir del 2011, «no peor momento», en un contexto marcado por la crisis económica en el que se obliga al Gobierno gallego a «pagar un prezo moi caro por un préstamo que ninguén ten solicitado e que supón un enorme lastre» para las cuentas autonómicas de los ejercicios venideros. Según remarcó la conselleira, la cifra representa el presupuesto que manejan tres consellerías.

La responsable de Facenda también se apuntó en la Cámara a la propuesta lanzada por Núñez Feijoo para que la Xunta y el Gobierno central puedan sentarse a negociar un aplazamiento en la liquidación de la deuda, aplazamiento para el cual el Ejecutivo autónomo evita fijar plazos y cifras, si bien estima que lo más oportuno sería empezar a liquidar los 1.900 millones de euros cuando concluya el escenario de crisis -la Xunta prevé que en el año 2010 Galicia recupere la senda del crecimiento-. Todo ello con el objetivo de que las retenciones no provoquen un impacto no deseado en las políticas sociales de sanidad y educación, como dejó entrever el propio presidente de la Xunta.