Buscan también en pozos y minas de agua a la joven desaparecida en Toén

La Voz

GALICIA

Submarinistas de la Guardia Civil apoyaron el trabajo de rastreo, mientras Protección Civil inspeccionó el Miño

29 ago 2009 . Actualizado a las 13:39 h.

La búsqueda de Laura Alonso, la joven de 19 años de la que no se tienen noticias desde primera hora de la madrugada del lunes, cuando en un bar de copas de A Valenzá se despidió de un grupo de amigos entre los que se encontraba su novio, entró ayer en una nueva fase. Pozos públicos y privados, minas de agua, así como piscinas y balsas de las que se abastecen los helicópteros de la lucha contra incendios, pasaron ayer a ser el nuevo objetivo.

La inspección de estas zonas después de la superficial observación de los últimos días hizo que hasta en cinco casos se requiriese la presencia de los equipos de submarinistas que la Guardia Civil ha desplazado al área de búsqueda.

En ningún caso se consiguió otro fruto que no fuese el de descartar que en el lugar pudiese encontrarse un cuerpo humano u ocultar alguna prueba que permita avanzar en el esclarecimiento del caso.

Búsqueda ampliada

El trabajo de rastreo sigue concentrado en la zona donde han aparecido el coche, el teléfono móvil y la chaqueta de la joven desaparecida, entre Alongos y Toén. Ayer, de todos modos, se extendió hacia el entorno del sanatorio psiquiátrico y los alrededores del núcleo de Moreiras. En total, según las estimaciones del teniente responsable del operativo de la Guardia Civil, Javier Martín, son alrededor de doce kilómetros cuadrados los que han sido objeto de especial atención. A pie, en moto, en quad , o a caballo, es difícil que haya quedado algún hueco sin revisar en ese espacio, que aproximadamente es la quinta parte de la superficie total del término municipal de Toén.

El despliegue de medios, cumplido ayer el quinto día de búsqueda, no deja de crecer. Empezó en tierra, alcanzó el río Miño y también desde el aire se están buscando pistas. Sin perder la remota esperanza de que la chica pueda aparecer viva, el sentir de los participantes en la búsqueda es otro. Y aunque vecinos, amigos y familiares de la joven no cejan en su empeño, sin dejar de acudir al punto de encuentro en que se ha convertido la explanada situada al lado del colegio público de Toén, en función de su disponibilidad y obligaciones laborales -a la primera cita de las ocho y media de la mañana, a la de las cuatro de la tarde, o fuera de hora hasta donde se encuentre su grupo habitual de rastreo-, el desánimo es más evidente a cada hora que pasa.

En el Miño, hasta Castrelo

La aportación de medios se notó ayer con la presencia de submarinistas y miembros del escuadrón de caballería de la Guardia Civil, desplazados desde A Coruña y Valdemoro (Madrid).

Tres caballos más del equipo de Protección Civil de Cambre se sumaron a la búsqueda, de la misma forma que también en el aire se dejó sentir la presencia del helicóptero de la Axencia Galega de Emerxencias 112, que tomó el relevo a la aeronave que había aportado la Guardia Civil.

Miembros de Protección Civil, por su parte, reanudaron el rastreo en las orillas del Miño, abarcando en esta ocasión una superficie mucho más amplia de la cubierta en anteriores intervenciones.

Ayer se iniciaron las labores de búsqueda en el embalse de Castrelo, desde donde, río abajo, se llegó hasta Alongos, que es en el Miño el lugar más próximo entre el cauce y el punto donde apareció el coche de la chica, que sirvió como punto de partida para los rastreos.