La Xunta no congela el proyecto pese a la oposición vecinal, pero admite que puede haber dos velocidades
29 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Medio Rural no renuncia ni a Os Ancares ni a O Courel. El ya viejo proyecto de dotar a dos de los espacios naturales más emblemáticos de Galicia de la máxima figura de protección medioambiental se mantiene vivo pese al notable y evidente rechazo que la iniciativa ha tenido entre los vecinos de Os Ancares. Según el responsable de Conservación da Natureza, Ricardo García-Borregón, el Gobierno al que pertenece mantiene el compromiso de culminar el proceso antes de que finalice la legislatura.
Con todo, Medio Rural, consellería de la que dependen las competencias de Conservación da Natureza, matiza que se va a tomar su tiempo y que la iniciativa de los dos parques sigue, pero «sen présas. A nosa primeira tarefa é a consolidación da rede galega de espacios protexidos», explica García-Borregón. En total, cerca de medio millón de hectáreas que el departamento quiere revisar a fondo antes de imprimir velocidad al largo y caro proceso de convertir Os Ancares y O Courel (unas 65.000 hectáreas entre los dos espacios) en parque natural.
El paso del tiempo es preciso, al menos en Os Ancares, donde la oposición al proyecto ha decorado buena parte del espacio natural con pintadas y pancartas contra la iniciativa y donde los intentos del anterior Gobierno por explicar in situ las posibles ventajas del parque acabaron en sonoros fracasos que no hicieron más que reforzar la oposición al proyecto. En O Courel, el proceso ha sido el inverso. La actividad de los grupos conservacionistas y algunas asociaciones culturales ha ido minando los recelos iniciales. Además, durante el último año ha caído en picado la actividad de las pizarreras y su capacidad de generar empleo. De las tres que había, dos han cerrado y la tercera ha empezado a aplicar un ERE este verano. El último argumento contra el parque ha caído derribado por la crisis.
Falta de información
El secretario xeral entiende que existen dos sensibilidades diferentes por el momento y admite que la distinción podría influir en la velocidad con que se aborden ambos proyectos, pero insiste en que la clave está en explicar adecuadamente qué significaría el cambio: «Hai que dar a tódolos axentes sociais a maior información sobre o proxecto e que pode significar en canto as súas economías. O desenvolvemento rural non é posible sen a conservación do patrimonio natural, que á súa vez pode proporcionar moitas liñas de oportunidade». En este apartado, en la necesidad de información, coinciden todas las partes, aunque, de momento, nada parece moverse para paliar ese déficit.
Medio Rural subraya que queda un largo proceso todavía y que, en cualquier caso, ambos espacios cuentan ya con protección, por lo que su cambio de estatus no es urgente: «Además -apunta el director xeral-, hai que ter en conta que os presupostos do ano que ven non van ser precisamente expansivos». No parece pues, que el proyecto se vaya a poner entre las prioridades del departamento, que, entre otras cosas, piensa abordar antes la ampliación de la Red Natura en Galicia con la incorporación de nuevos territorios en la sierra de O Xurés, en el parque de Corrubedo y en el monte Aloia.