Francisco Vázquez afirma que el proyecto «no tiene vuelta atrás» ni problemas de financiación

La Voz

GALICIA

06 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

De vacaciones en A Coruña, el ex alcalde y embajador de España cerca de la Santa Sede, Francisco Vázquez, terció ayer en el cruce de valoraciones acerca de la situación económica que atraviesa el proyecto de la dársena exterior de Langosteira, cuya continuidad depende de la elaboración de un plan de viabilidad, tal y como acordaron el lunes en Madrid representantes del Ministerio de Fomento, Puertos del Estado, Autoridad Portuaria, Xunta y Ayuntamiento. «El puerto exterior no tiene vuelta atrás», sentenció de inmediato el ex regidor coruñés, para añadir: «Y no tiene ningún problema de financiación». El informe presentado por el Puerto recoge un sobrecoste de 321 millones de euros, lo que implicaría la necesidad extra de financiación de 283 millones y, de forma prioritaria, un incremento presupuestario de 57 millones para evitar que en mayo del 2010 el organismo portuario se quede sin fondos para abonar los plazos de obra.

Dos días después de que se anunciase la elaboración del estudio para revisar los sobrecostes de la obra y planificar posibles alternativas para lograr nuevas inversiones que garanticen la continuidad de los trabajos, Vázquez reafirmó la viabilidad de la infraestructura y argumentó la solvencia del proyecto de Langosteira, impulsado durante su etapa en la alcaldía, recordando que «en su momento fue perfectamente estructurado». A su juicio, los problemas para la continuidad de las obras responden, en su opinión, a que, «como pasa siempre, gusta poner en evidencia los problemas para que, de esa manera, todo el mundo vaya teniendo su espacio para la medalla».

El embajador ironizó acerca de ello e indicó: «Está bien y yo lo comprendo, pero -apuntó a renglón seguido- el puerto exterior, como pueden comprobar todos, está ya hecho al 30 por ciento o al 40 por ciento; está muy bien planificado y muy bien prevista la financiación».

El modelo Gijón

En todo caso, Francisco Vázquez aludió a que, en el caso de que se presentara algún problema «con aplicar el modelo Gijón» se resolvería, indicó en alusión a la solución adoptada con respecto a El Musel. El muelle gijonés, que arrastra un déficit similar al coruñés, recibirá un préstamos avalado por Fomento para poder completar las obras, y dedicará los fondos europeos previstos para el proyecto a otras obras de infraestructura.