El pequeño, de 3 años, se dirigió desde la casa familiar a la finca, situada enfrente, para llevar una botella de agua
24 abr 2009 . Actualizado a las 12:46 h.Un niño de 3 años, David Díaz Vázquez, perdió la vida ayer en Vilalba al ser atrapado por la fresadora del tractor que manejaba su abuelo en una finca situada frente a la casa familiar de Aldea, en la parroquia de Belesar, del citado municipio lucense. El accidente ocurrió poco antes de las nueve de la noche.
Al parecer, y según las primeras investigaciones sobre el suceso, el pequeño salió de la casa familiar para llevarle una botella de agua a su abuelo materno, que se encontraba trabajando en la finca con el tractor, al que estaba unido la fresadora. A partir de ese momento todo parece indicar que el pequeño se acercó al vehículo agrícola sin que su abuelo se percatase de la presencia del menor, que fue atrapado por las cuchillas de la fresadora y murió prácticamente en el acto.
Al lugar acudió con urgencia una ambulancia, pero ya nada se podía hacer por la vida del pequeño. Al cierre de esta edición, su cuerpo todavía permanecía en otro vehículo sanitario, donde un forense le estaba realizando los primeros exámenes.
Agentes de la Guardia Civil de Vilalba se trasladaron a la finca y se encargan de realizar la instrucción sobre este trágico suceso. Anoche, la consternación era total en esta parroquia, hasta la que se acercó el alcalde de Vilalba, Gerardo Criado, para ofrecer sus condolencias.
Los familiares del niño estaban desolados, mientras que numerosos vecinos se concentraron en torno a la casa para intentar mostrar su apoyo en tan duro momento. Está previsto que los actos de funeral y entierro del pequeño se celebren mañana sábado en Belesar.
Dos octogenarios muertos
Por otra parte, un octogenario del municipio coruñés de Touro murió ayer al caer por un terraplén con el tractor que conducía y quedar atrapado bajo el vehículo. Se trata de Manuel Cabo Vilas, de 89 años, cuyo vehículo se precipitó desde una altura de unos cinco metros. El accidente ocurrió al filo de las seis de la tarde en una pista de la parcelaria de la parroquia de Foxás, de donde era vecino el fallecido. Al lugar se desplazaron bomberos de Arzúa, además de un helicóptero de emergencias del 112, pero ya no se pudo hacer nada por el hombre. El suceso causó una gran conmoción entre los habitantes de Foxás ya que Manuel Cabo Vilas, que estaba casado y no tenía hijos, era muy conocido en la zona.
Otro octogenario fue encontrado muerto ayer en Outes. El hallazgo del cadáver se produjo alrededor de las nueve de la mañana en el pantalán de Pontenafonso. Se trataba del cuerpo sin vida de D.??P. M., un vecino de A Serra de 83 años. Lo encontraron una patrulla de la Guardia Civil y un vecino que participaban en el dispositivo de búsqueda que se activó tras la denuncia de desaparición del hombre el día anterior. Al parecer, el anciano, natural de San Lourenzo, salió de la vivienda en la que residía con uno de sus hijos en A Serra a última hora de la tarde del miércoles y no regresó al domicilio. Entonces se inició su búsqueda.