Una mujer apuñala en Coristanco a su ex pareja e intenta matar a su hijo

GALICIA

16 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una mujer apuñaló a su ex pareja sentimental y después intentó matar a su hijo de 2 años. Los hechos ocurrieron el domingo sobre las ocho de la tarde en el lugar de Campelo, en la parroquia de Seavia, en Coristanco. La presunta agresora es Isabel Rodríguez Pereiro, de 34 años, sin antecedentes penales. Según fuentes de la investigación, esta mujer se había separado hace cinco meses de la víctima, de 46 años, vecino de Santa Comba, con el que tenía un hijo en común, que vivía con ella en Campelo.

Al parecer, Isabel Rodríguez citó a su ex compañero en su domicilio. Allí supuestamente entablaron una discusión y ella le asestó dos puñaladas con un cuchillo, una en el abdomen, que le perforó el hígado, y otra en una pierna. Fue un vecino el que socorrió a la víctima y alertó a los servicios sanitarios. El hombre fue trasladado por una ambulancia del 061 al Hospital A Coruña. Allí fue intervenido y ayer continuaba ingresado. Su pronóstico es reservado, pero su vida no corre peligro.

La Guardia Civil de Carballo fue alertada de lo sucedido por el 061 y cuando llegaron al domicilio de la presunta agresora hallaron una carta en la que esta mujer anunciaba su intención de matar a su hijo y, después, suicidarse.

Un hacha

Los agentes la encontraron en un cuarto de la vivienda, con múltiples cortes en los brazos, fruto de autolesiones. Tenía con ella al pequeño, al que estaba intentando asfixiar con una almohada y, además, se había apoderado de un hacha, supuestamente para agredir al niño. La mujer estaba muy alterada cuando llegaron los agentes, ya que había consumido varios fármacos tras la supuesta agresión a su ex pareja. Isabel Rodríguez Pereiro fue detenida por la Guardia Civil y ayer por la tarde prestó declaración en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Carballo. El juez le retiró la custodia del niño y decretó su ingreso inmediato en la cárcel de Teixeiro.

Según fuentes de la instrucción del caso, la mujer vivía en Campelo con su madre, había sufrido una depresión y seguía un tratamiento, pero no hay constancia de que hubiera sido víctima de malos tratos ni de que se hayan interpuesto denuncias contra ella por este motivo.

Los vecinos se mostraban ayer muy sorprendidos por lo ocurrido, pero la mayoría no querían hacer ninguna declaración ni valoraciones sobre lo sucedido. «Son cousas que pasan. Hoxe pasou nesa casa e calquera día ocorre na de outro», sentenciaba uno de ellos.