El Gobierno está ya en condiciones de licitar las obras en dos tramos del trazado más complejo: la línea de alta velocidad de montaña que unirá Lubián (Zamora) con Ourense. Si las empresas adjudicatarias han cumplido con el plazo de ejecución, los proyectos de los recorridos Lubián-Vilavella y Vilavella-Vilariño de Conso (31 kilómetros) ya deberían estar en manos de los técnicos de Fomento desde el pasado mes de junio, por lo que, tras la preceptiva revisión técnica, deberían salir a contratación en las próximas semanas.
En la reunión que mantendrán mañana el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, el ferrocarril de Lubián será una de las claves de la negociación sobre los plazos del AVE, pues es la última obra que se terminará -tanto por su complejidad como por su lenta tramitación- y la fecha del 2012 es especialmente justa en lo que respecta a estos 104 kilómetros. De ahí que Touriño esté especialmente interesado en que se aceleren los trámites en este recorrido y en el anterior, Zamora-Lubián, como ya dejó claro en otras ocasiones.
Sin embargo, la Xunta puede argumentar con infalibilidad matemática que el tramo Lubián-Vilavella, de 15,6 kilómetros, se licitó en julio del 2006 y se adjudicó cinco meses más tarde, el 21 de diciembre del 2006, en una muestra más de la lentitud con la que trabaja el Ministerio de Fomento en ciertos trazados ferroviarios. Todos los proyectos fueron adjudicados con un plazo de ejecución excepcionalmente alto (18 meses), por lo que la consultoría técnica del primer tramo del AVE gallego debió llegar a las oficinas de Fomento a partir del 21 de junio de este año.
El recorrido posterior, entre Vilavella y Vilariño de Conso (15,4 kilómetros), tuvo que terminarse unas semanas antes, el 8 de junio de este año, pues fue adjudicado el 8 de diciembre del 2006, según las fechas que figuran en el BOE .
Una vez entregados los proyectos, la Dirección General de Ferrocarriles comienza la revisión técnica de las consultorías, un proceso que suele durar, por término medio, entre uno y tres meses. En algunos casos, esta fase previa a la licitación de obras se alarga de forma alarmante, como sucedió con algunos proyectos licitados por el Gobierno del PP y que, según la versión de Fomento, no se adaptaban a los parámetros actuales de las «líneas de altas prestaciones».
Según expertos consultados, no habría dificultades técnicas de peso en la supervisión de estos proyectos. En todo caso, debería analizarse la fórmula elegida para conectar el tramo que empieza en Lubián con el inmediatamente anterior del túnel del Padornelo, aunque este se encuentra en una tramitación inicial y, por tanto, este análisis se realizaría a posteriori.