Galicia salva su seco otoño tras recibir lluvias uno de cada dos días desde que comenzó el año

LUGO CIUDAD

20 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Al otoño extremadamente seco que en Galicia puso en alerta a las autoridades ha seguido un invierno húmedo que ha permitido al país del agua salir de la situación de sequía que se aventuraba en el mes de diciembre. De hecho, solo desde que comenzó el año las lluvias se han convertido en compañeras de cada día. De hecho, una de cada dos jornadas en la comunidad ha estado pasada por agua, según se desprende del análisis de las estaciones que MeteoGalicia tiene repartidas por la comunidad.

El contraste con lo sucedido hace apenas medio año es evidente. Entonces, entre octubre y noviembre, hubo hasta 23 días seguidos en los que no se registró ninguna precipitación. En las estaciones de las grandes ciudades gallegas se contaron como máximo 150 litros de octubre a diciembre, como sucedió en Ourense, una cifra, sin embargo, que se quedaba en la mitad de lo que aguardaba. En Santiago apenas fue un 20% de la media lo que cayó del cielo.

Sin embargo, desde comienzos del 2008 la situación ha ido mudando. Dos casos que exhiben ese cambio: en Monfero (A Coruña) en marzo hubo 23 días en los que se registraron lluvias; en Abadín (Lugo) sucedió lo mismo durante el primer mes del curso. En algunos casos han sido hasta veinte jornadas continuas viendo llover. De hecho, no hay una sola estación de MeteoGalicia que se quedara sin recibir precipitaciones en alguno de los cuatro meses ya cerrados o durante este mayo.

Febrero, la excepción

La única excepción a ese panorama se puede encontrar en el mes de febrero. Fue seco en el litoral, pero mantuvo unos valores dentro de la normalidad en el interior de Galicia. Por suerte para los embalses, no se repitió. En marzo se volvieron a recuperar las nubes de enero y en abril ya los valores estuvieron por encima de lo esperado. Ha sido el mes más húmedo en un 2008 que arrancaba con interrogantes mirando al cielo. En ese abril hubo jornadas, entre los días 17 y 22, con hasta los 80 litros por metro cuadrado que se registraron en Poio, algo totalmente inusual en 24 horas desde febrero del 2007. Y al menos la situación borrascosa que está protagonizando el año se mantendrá otras dos semanas.