Una conductora novel que acababa de sacar el carné de conducir atropelló a dos niñas de 12 y 13 años en Vigo cuando ambas cruzaban correctamente por un paso de cebra en la zona del Náutico. El coche lanzó varios metros por el aire a las menores, que cayeron sobre la acera y sufrieron lesiones en las piernas, por lo que una ambulancia las trasladó a un hospital.
La mujer, lejos de detenerse a socorrer a las heridas, continuó su marcha por encima de la acera de las terrazas de Montero Ríos hasta que recorrió una distancia de cien metros. Los indignados testigos le hicieron señas para que parase y luego corrieron detrás para anotar la matrícula.
La conductora se apeó y explicó que su automóvil se había quedado sin frenos y le había sido imposible maniobrar con destreza. La Policía Local confirmó que la mujer pudo perder el control de su vehículo a causa de una avería mecánica o, bien, «por su falta de pericia al volante», debido a que es una conductora novel. En el cristal trasero del vehículo llevaba colgado el cartel con la letra L que indica la condición de principiante.
El accidente se produjo a las 17.10 horas en Montero Ríos, en la concurrida zona de A Laxe, frente al hotel Universal.
«Las vi volar»
Un testigo, que se apartó a tiempo y evitó ser arrollado, aseguró que el accidente pudo «haber acabado en tragedia» debido a que el coche se introdujo sin control en un carril de dirección prohibida. Casualmente, en ese momento no transitaba ningún vehículo de frente. «Dentro de lo malo, tuvo mucha suerte», afirma.
Los viandantes que presenciaron los hechos afirman que el coche procedía de la calle turística de A Pedra, bajó «a gran velocidad» por la pendiente de la calle Laxe en dirección prohibida, «dio un volantazo» e hizo otro giro prohibido que está señalizado con pivotes. «Se comió el bordillo», describe un testigo, y golpeó «por detrás y de refilón» a las niñas que, en ese momento, cruzaban el paso de cebra en mitad de la calzada. «Las vi volar por el aire varios metros y luego cayeron en la acera», dijo el testigo.
Se subió a la acera
Otra viandante relata que oyó el golpe y que casi se deja la mano para pedir que parase el coche, «que se subió a la acera y siguió su camino». La mujer reaccionó rápidamente y anotó con su bolígrafo la matrícula del coche.
Las niñas caminaban por una zona muy frecuentada por los paseantes, ya que en las inmediaciones se hallan instalaciones como el parque de la plaza de Compostela, los jardines de Montero Ríos, los muelles deportivos, la piscina del club Náutico, la estación de los barcos de la ría y el nuevo centro comercial de A Laxe.