Registros antes del amanecer en busca de Raimundo

Gustavo Rodríguez

GALICIA

02 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Antes del amanecer, 24 funcionarios de la división antisecuestros de la policía científica venezolana partieron de Caracas rumbo a la región de Barlovento, situada a unos cien kilómetros de la capital con el propósito de buscar al empresario gallego Raimundo Reinoso.

En seis vehículos sin identificaciones se desplazaban los detectives. En el grupo se encontraba un hombre que había sido detenido en una barriada de Caracas cuando amenazaba con asesinar al secuestrado si no se aportaban 1.500 millones de bolívares.

La última llamada de los secuestradores fue realizada desde el interior de una humilde casa rural ubicada en una deprimida zona conocida como Paraíso. Habían transcurrido 15 días desde que fue secuestrado el empresario gallego. Esa fue la última vez que logró comunicarse con sus parientes.

El detenido confesó que en aquella residencia mantenían cautivo al hombre. Los policías esperaron en una calle, mientras que el secuestrador detenido precisaba el lugar. Minutos después regresó la comisión y se planificó el asalto.

El comisario Sergio Gonzáles, jefe de la policía antisecuestros, permaneció sentado en su coche. Esperaba que sus subalternos culminaran los detalles del registro en la vivienda. Sin embargo, al darse la orden fue el primero en penetrar en la casa. Con sus propias armas, los agentes partieron los cristales de las ventanas, mientras que otro grupo rodeaba la vivienda.

Unos vecinos que se encontraban en la zona fueron aislados. Un funcionario gritaba desde la parte posterior: «Raimundo, si estás atado mueve algún objeto». Después comprobaron que el empresario gallego había sido trasladado horas antes. Los vecinos dijeron que la residencia pertenecía a un sujeto identificado como Simón y que estaba casado con una docente de la zona. Una comisión logró ubicar a la maestra en un colegio próximo. Tras revisar la residencia comprobaron que Reinoso permaneció cautivo allí varios días.

La mujer fue detenida. Simultáneamente, los investigadores le entregaron una tarjeta telefónica al secuestrador para que le pusiera saldo a su teléfono y se comunicara con sus cómplices. Le pidieron que hablara con naturalidad. Efectivamente logró comunicarse y su contacto le indicó que se encontrarían en la misma barriada donde fue detenido.

La docente fue trasladada a la capital para ser interrogada. En la vivienda quedaron unos funcionarios recogiendo evidencias, como cadenas, candados y medicinas. El emigrante gallego fue secuestrado el pasado 26 de febrero cuando se encontraba convaleciente de una intervención quirúrgica.

En la entrada de la vivienda había colgado un retablo con la inscripción «que Dios cuide este hogar». La imagen de la Virgen de Lourdes flanqueaba la entrada de la casa. Latas de sardinas fueron halladas en un basurero.

Las investigaciones han permitido establecer que los secuestradores forman parte de un grupo mixto que opera entre Caracas y el estado de Zulia, a 700 kilómetros de la capital.