La de Vigo es una de las quince sedes diplomáticas que suprimirá en todo el mundo para ahorrar 20 millones de euros El Gobierno de Duhalde ha ordenado el cierre de quince sedes diplomáticas en todo el mundo para ahorrar 20 millones de euros (3.328 millones de pesetas).
06 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Consulado de Argentina en Vigo, que actualmente daba servicio a unas 15.000 personas, es uno de los sacrificados. Ni los lazos históricos ni la oleada de emigrantes que está recibiendo Galicia desde que estalló la crisis en el país austral han pesado en la decisión. La embajada de Madrid y el consulado de Barcelona se quedarán en breve como únicos referentes para los argentinos que viven en España. Oficialmente, el cierre se presenta sólo como «temporal» y ocasionado por las «graves restricciones materiales» a las que se enfrenta la República. El único consulado de Argentina en Galicia -cuya circunscripción abarca también Asturias, León y Zamora- cerrará sus puertas de inmediato. Así se establece en un decreto del Ministerio de Exteriores que ha firmado ya el presidente Eduardo Duhalde. La medida afecta a ocho embajadas (Bulgaria, Serbia, Jamaica, Trinidad y Tobago, Kuwait, Singapur, Senegal y Zimbabwe) y siete consulados. Entre estos últimos, además de Vigo figuran en la lista Houston y Atlanta (EE UU), Bonn (Alemania), Zurich (Suiza), Guayaquil (Ecuador) y Johannesburgo (Sudáfrica). Sólo dos en España El Gobierno argentino alega razones presupuestarias para suprimir las sedes. Unos 120 diplomáticos, el 20% de los que tiene la República, tendrán que hacer sus maletas y regresar al país. La referencia de Galicia como lugar de destino preferente para los argentinos que están abandonando el país parece no haber pesado mucho. El planteamiento consiste también en fusionar oficinas. En España se mantendrán las otras dos existentes, tanto la embajada de Madrid como el consulado de Barcelona. Se reducirá el número de locales ocupados y de personal contratado. Colectivos de argentinos residentes en Galicia mostraron ayer su sorpresa por la medida y llamaron al consulado vigués para advertir de que expresarán su rechazo.