Una joven madre ferrolana vive bajo la amenaza de muerte de su ex pareja. Él está en prisión cumpliendo una condena por detención ilegal de la chica, pero desde la cárcel, a cada preso que salía de su módulo le mandaba que acudiese a verla a Caranza para decirle que se fuese preparando, porque cuando saliese la iba a atar con una cuerda a la defensa trasera de un coche y la arrastraría por todo el barrio. Si tenía novio, le advertía también, lo pondría a secar (ahorcar) en un árbol. Un juzgado de Ferrol le impuso otros tres años más por estas amenazas, pero pronto podrá salir. Si tenía prohibido comunicarse con ella y lo quebrantó, también puede violar la orden de alejamiento en cuanto salga. El Concello le ha asignado un piso de dirección desconocida, pero también él dijo a uno de sus emisarios enviados a su ex pareja que daría con ella siguiendo a sus hijos, de ambos.
No es extraño que sea este uno de los casos que más preocupan a la unidad policial de protección a las víctimas de maltrato. Un subinspector y dos agentes se encargan, a jornada completa, de estas tareas de prevención y prevención. A ellos llegan las órdenes judiciales de protección. Unas 170 mujeres de Ferrol y Narón están, en estos momentos, bajo su cuidado. La última memoria del TSXG indica que en Galicia se producen 41,9 denuncias por maltrato a mujeres por cada 10.000 habitantes, mientras que en España la cifra es superior, 57,4. Los agentes acompañan a las protegidas en los primeros momentos y diseñan luego la estrategia para evitar cualquier ataque. El distrito policial (Ferrol-Narón, de más de 100.000 habitantes) tiene a gala que hay que remontarse muchos años atrás para hallar el último caso de asesinato de una mujer a manos de su pareja. «Toca madera», suelen decir al comentar este dato positivo. Porque la estadística cero puede dar un giro en cualquier momento.
Casos diferentes
No todos los casos son iguales. Por ello, la unidad policial debe resolver según cada situación concreta. Se mantiene en contacto con las víctimas y estas con sus agentes y, por ahora, va funcionando bien.