La ida y vuelta desde la capital de comarca hasta A Coruña cuesta 8,3 euros, frente a los 7,2 de marzo
31 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El encarecimiento generalizado de los precios de los combustibles está ahogando las economías domésticas, pero sus efectos están siendo especialmente perniciosos para los profesionales del volante. En una semana en la que han estallado protestas en media Europa por los continuos aumentos de precios, los taxistas y transportistas de Ferrolterra también están llegando al límite de su capacidad de aguante.
Baste un dato. El precio medio del gasóleo automoción en las estaciones de servicio de la comarca ha subido casi dos céntimos en los dos últimos meses. El litro estaba a 1,14 euros en marzo, y ahora ronda los 1,32. La diferencia puede parecer pequeña, pero es enorme si se aplica en la vida real.
El turismo más vendido el año pasado fue el Renault Megane. El modelo 1.5 DCI consume 6,3 litros por cada 100 kilómetros en carretera. El trayecto de ida y vuelta entre Ferrol y A Coruña por la AP-9 tiene aproximadamente esa distancia. Un ciudadano que lo recorra hoy se dejará 8,3 euros en gasoil, mientras que si hubiese hecho el mismo trayecto a finales de marzo gastaría mucho menos, 7,2 euros.
Al cabo de un año, suponiendo que se viaje todos los días, el conductor gastará 3.030 euros, mientras que con los precios del pasado marzo la inversión en carburante se quedaría en 2.628 euros, 400 menos.
Con esas cifras como marco es mucho más sencillo comprender el problema al que se enfrentan los profesionales, que comienzan a estar, como señaló ayer un taxista de Ferrol, «hasta las narices». Tanto que algunos ya hablan abiertamente de movilizaciones. Entre los transportistas están cantadas, parece que solo falta decidir una fecha; entre los taxistas algo menos, pero cada vez hay más voces a favor.
El problema de los taxistas
«Hay que reestructurar este país, porque el aumento del precio es desproporcionado y lo estamos llevando fatal todos», afirma Juan Vigo, presidente de RadioTaxi Ferrol. «La factura de combustible nos ha subido más de un 30% desde principios de año», abunda el directivo. Tiene razón, en aquellas fechas el litro de gasoil automoción apenas superaba el euro, hoy cuesta 1,32 de media.
El incremento se hizo notar paso a paso. Hace unos meses, gastaban «unos 400 euros mensuales» para alimentar el motor de sus vehículos, en la actualidad «ya estamos en 500». Es más de lo que tienen que invertir «en seguros, en la seguridad social, en permisos... el gasto más importante que tenemos es en combustible», señala. Pero los efectos de la crisis económica también se están dejando notar en la clientela. «La única forma de aguantar es trabajar más y más horas, pero cada vez es más difícil porque la gente no sale. En abril y mayo hemos ido al ralentí», concluye.